1 de septiembre 2008 - 00:00

La UIA advierte por freno en la economía (mañana con Cristina)

Mañana es el Día de la Industria, pero la Unión Industrial Argentina UIA) decidió que no hay nada que festejar en las circunstancias actuales: la central fabril pospuso hasta el día 18 la celebración.

Sin embargo, no pasará inadvertido al menos para la conducción de la UIA dado que la presidente Cristina de Kirchner convocó para mañana a media tarde a la «mesa chica» de la entidad, para un acto masivo en el Salón Blanco y con la posibilidad de que al encuentro se sume el gobernador cordobés Juan Schiaretti, como representante de una de las provincias más industrializadas del país. En el acto se hará el anuncio de «medidas contra el ingreso subsidiado de importaciones industriales».

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  • El año pasado, a diferencia de éste y en plena campaña electoral de los Kirchner, el matrimonio presidencial fue el invitado central del masivo autoagasajo de la UIA por el Día de la Industria, que se hizo en Parque Norte. Esa oportunidad, Néstor Kirchner anunció la entrega sin cargo de un vasto terreno ferroviario en el barrio de Parque Patricios para que la UIA levantara allí un predio ferial. Esa entrega nunca se concretó en lo formal, y la central fabril tampoco avanzó un centímetro en el diseño o los planos de ese hipotético centro.

    El brindis en gobierno también podría servir para limar las asperezas que se generaron entre los Kirchner y la UIA a partir de las declaraciones del titular de la entidad empresaria Juan Carlos Lascurain, quien tras dos años de apoyo irrestricto debió admitir falencias en las mediciones del INDEC, atraso en el tipo de cambio y pérdida de competitividad del sector. Antes que él, José Ignacio de Mendiguren y Cristiano Rattazzi, otros dos miembros de la conducción de la UIA, se habían manifestado en términos más o menos similares.

    A Lascurain lo acompañarán los miembros del Comité Ejecutivo de la UIA Luis Betnaza (Techint), Mendiguren (textiles), Héctor Massuh ( papeleros), Federico Nicholson (Ledesma), Juan Carlos Sacco (gráficos), Adrián Kaufmann Brea (Arcor) y Miguel Acevedo (Aceitera General Deheza). Todos ellos irán a la Rosada tras almorzar ese mismo día con el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradia, a quien reiterarán el « homenaje» que le brindó CILFA ( laboratorios nacionales) la semana pasada en un «cinco estrellas» por su rol en la última Ronda de Doha.

    «Todavía no sabemos el temario del encuentro con la Presidente», dijo a este diario uno de los convidados, que agregó no estar seguro tampoco de concurrir. Es que las cosas no están bien tampoco entre los industriales, divididos por la postura que se debe asumir ante un gobierno que dejó de contar con los favores del empresariado, salvo las obvias excepciones de sus hombres de negocios más «amigos».

  • Postergación

    Esta división también atrasó la tradicional Conferencia Industrial hasta una fecha casi insólita: el 24 y 25 de noviembre. La convocatoria original estaba prevista para el 4 y 5 de octubre, «pero el conflicto con el campo hizo que no pudiéramos definir ni siquiera quién iba a ser el presidente de la conferencia: estábamos todos con la cabeza en otra parte y sin saber cómo seguía el país», dijo otro dirigente.

    Lo cierto es que aún no sólo no se sabe quién presidirá la conferencia (el año pasado había sido Luis Ureta Sáenz Peña, por entonces presidente del grupo PSA Peugeot-Citröen y hoy embajador en Francia) sino tampoco cuál será el tema principal, y mucho menos quiénes disertarán.

    Además, la conferencia coincidirá con la visita al país --exactamente en esos mismos dos días-del presidente de México, Felipe Calderón, lo que de por sí impediría cualquier posibilidad de que las más altas autoridades nacionales concurran al Sheraton Pilar para participar de la principal actividad pública del año organizada por la UIA. Quizás esto haya dejado de importarles a sus dirigentes...

    En esta línea de pensamientopodrían inscribirse entonces las nuevas declaraciones radiales de ayer de Lascurain, quien admitió una vez más que «la actividad industrial sufrió una desaceleración».

  • Crecimiento

    El metalúrgico dijo además que «excluyendo a la industria automotriz y la siderurgia, el crecimiento de julio respecto de junio de 2008 estuvo en el orden de dos por ciento. Para saber si esta desaceleración es consecuencia del paro del campo o de un menor consumo hay que esperar un poco».

    Agregó que «es cierto que Juan Carlos Lascurain por el conflicto del campo hubo un parate importante, pero luego se volvió a acelerar la demanda, y también es cierto que hay una caída en la competitividad por los aumentos de costos», y que «el uso de la capacidad instalada es muy alto, pero hay dificultades para aumentarla, a partir de la caída de la rentabilidad». Como se ve, lejos del apoyo irrestricto de otros días.

    S.D.
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