Lamy: "No concluir Doha en 2006 sería malo para países en desarrollo"
-
El peso argentino vive su mejor cuatrimestre en décadas, pero la fiesta tiene fecha de vencimiento
-
El origen primero de nuestro malestar económico
"Todo eso queda fuera de la mesa (de negociaciones) en un proceso bilateral", insistió Lamy, para luego advertir de que "ése es un problema grande, no pequeño" para las naciones pobres que negocian en posición desigual frente a sus socios comerciales más poderosos.
A pocos días de una reunión ministerial convocada en Ginebra, en un intento por impulsar las negociaciones, Lamy expresó cierto optimismo al señalar que Estados Unidos estaría trabajando arduamente en su posición negociadora ante las "señales" de que Brasil y la Unión Europea también estarían dispuestas a avanzar.
Comentó que la posición estadounidense es, en ese sentido, más "difícil" porque "tiene intereses ofensivos en materia de acceso a mercados y defensivos en cuanto a las ayudas internas" que concede a sus agricultores.
Según fuentes diplomáticas, Brasil y la India, que lidera el G-20 (coalición de países en desarrollo), no descartarían conceder algo más de lo que han ofrecido hasta ahora en acceso a sus mercados para bienes industriales, mientras que a los europeos se les reclama que hagan lo propio aceptando una mayor apertura de sus mercados agrícolas.
Así, el objetivo de la cita ministerial, prevista a partir del próximo día 28, es alcanzar acuerdos en las fórmulas y cifras que permitan a los 149 miembros de la OMC calcular el nivel de rebajas arancelarias que tendrían que aplicar a sus importaciones agrícolas e industriales.
A ese respecto, Lamy opinó que si la reunión de fin de mes no llega a buen puerto, "los problemas serán mayores que ahora", en particular porque se acorta el tiempo para cumplir los plazos acordados.
Todos los actores de la negociación coinciden en que es imperativo que los países encuentren un terreno de entendimiento antes del receso en que entrará la OMC en agosto.
Lamy confesó que, tras su reciente visita a EEUU, tiene la impresión de que "no habrá una extensión" de la Autoridad de Promoción Comercial (TPA en inglés) o "fast track", que expira en junio de 2007.
El TPA permite a Washington negociar acuerdos internacionales de comercio sin que los legisladores puedan modificar el texto mediante enmiendas, ya que sólo pueden pronunciarse a favor o en contra.
El director general de la OMC admitió que esa es la razón fundamental para intentar terminar la ronda este mismo año.
Por otro lado, el negociador del Departamento de Comercio de EEUU, Jason Hafemeister, dijo hoy en Ginebra que su país "tiene posiciones ambiciosas en todos los ámbitos de la negociación agrícola", pero recalcó que considera que el tema del acceso a mercados "realmente requiere más atención".
Sobre sus expectativas con relación a la reunión de fines de este mes, consideró que "el único plazo determinante" en las negociaciones es "el de fin de año", aunque reconoció que es vital llegar a acuerdos preliminares que incluyan fórmulas y números, como máximo, a fines de julio.




Dejá tu comentario