Las apuestas van por nuevos récords

Economía

Del lado de los menos, tenemos la suba del precio de la gasolina, que según algunos podría llegar a u$s 4 por galón hacia el lunes de la semana que viene (feriado por el Memorial Day), y algunos comentarios que los números de las grandes tiendas minoristas no serían demasiado favorables. Del lado de los más, se colocan casi todos los datos de la macroeconomía: los pedidos de seguro de desempleo, órdenes de bienes durables y la venta de viviendas recién terminadas y las ya construidas. A esto debemos sumar General Electric, que se desharía de su unidad de plásticos por u$s 11.000 millones, o Microsoft, que avanzando sobre Quantive (publicidad en Internet) pagando impresionantes u$s 6.000 millones queda a un tris de comprarse Yahoo! (más el acostumbrado fárrago de anuncios de M&A que estamos teniendo casi todos los días), la inercia de un mercado que ya acumula siete semanas consecutivas de suba (de los índices principales el NASDAQ fue el único que no lo logró, ya que retrocedió 0,25% en la semana), el Promedio Industrial que quedó el viernes en niveles históricos máximos al cerrar en 13.556,53 puntos (ganó 0,59% durante la sesión y 1,7% en la semana), el S&P 500 que está a tan sólo 0,33% de su marca récord ( subió 1,1% en la semana), la confirmación de que el gobierno chino amplió su banda devaluatoria, la designación del nuevo presidente del Banco Mundial (suenan desde Paul Volker hasta Tony Blair, pasando por un montón de "segundas líneas", sin olvidar un empequeñecido Alan Greesnpan, a quien algunos ven saltando con la mano levantada gritando "¡yo!, ¡yo!"), etcétera.

Un simple conteo numérico ya da la sensación de que son más las cosas buenas que ve el mercado hacia adelante que las malas. ¿ Significa esto que debemos esperar otra semana de subas? Tal vez sí. Tal vez no. Lo único cierto es que, en la medida que más crecen los precios, más cerca estamos de eso que se suele llamar "una corrección". Irónicamente, lo que más asusta de esto es que nadie parece asustado.

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