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"El Fondo está pidiendo más allá de lo que son sus obligaciones estatutarias y sus deberes de custodio de la faz financiera internacional", apuntó el economista.
Las declaraciones de Lascano tienen como telón de fondo la reunión que mantuvieron ayer el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y los responsables de la misión del organismo internacional de crédito, John Thornton y John Dodsworth, que cerró la segunda revisión del acuerdo con la Argentina.
Mientras en Economía sostienen que las metas cuantitativas están "sobrecumplidas", el vocero del FMI, Thomas Dawson, insistió ayer desde Washington en que la evolución de la restructuración de la deuda será un "factor importante" que se tendrá en cuenta a la hora de evaluar el cumplimiento argentino.
En ese sentido, el economista opinó en declaraciones radiales, que "la misión específica del Fondo Monetario está acotada en el estatuto, que es largo, pero no es meterse en detalles".
"Argentina cumplió, efectivamente; nosotros pactamos un superávit de tres por ciento, llegamos a tres e hicimos cuatro, bueno, que se quieran comer el cuatro me parece un abuso", se quejó.
En respuesta a reiterados pedidos del Grupo de los siete países ricos (G-7) de "progresos" en la negociación con los acreedores, el gobierno en las últimas semanas terminó de conformar el sindicato de bancos que asesorarán en el canje de los títulos en default y mandó un observador a la última reunión del comité global de acreedores en Washington.
De todas formas, en relación al próximo vencimiento con el organismo el 9 de marzo por 3.100 millones de dólares, Lascano se mostró optimista y opinó que las idas y vueltas con el organismo se solucionarían.
"Creo que son fintas, creo que finalmente se va a arreglar, creo que la Argentina sacará de la galera algún otro argumento", sostuvo el economista.
Sin embargo, Lascano también remarcó el efecto nocivo que tienen los tironeos de la negociación sobre la economía del país, y destacó que "hay un problema que excede el margen de las sutilezas, que es la disciplina de la negociación".
"En este tironeo el país está perdiendo energías, la administración está derrochando el tiempo en esto, y los programas para el plan económico se demoran", concluyó el economista.
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