Una insólita situación vivió la multinacional Procter & Gamble en el emirato petrolero de Abu Dahbi: por las protestas de entidades estadounidenses y del Centro Simon Wiesenthal decidió cancelar la pauta publicitaria que había colocado en un programa de televisión de ese país, en el que se representaba al premier israelí Ariel Sharon como un vampiro que bebe sangre de árabes. Las protestas contra el programa «Conspiraciones de terror» llegaron al propio secretario de Estado Colin Powell. El producto que publicitaba P&G era el shampú Pantene. «La pauta publicitaria fue cancelada, dado que está fuera de nuestras normas y que se trató de un error» dijo la empresa en un comunicado. También la italiana Kinder retiró su publicidad luego de protestas internacionales.
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