El ministro de Economía, Roberto Lavagna, partirá hoy a la mañana rumbo a la ciudad mexicana de Morelia para negociar el apoyo de los principales países desarrollados respecto del proceso de reestructuración de la deuda. La iniciativa principal apunta a que los países que tienen la mayor cantidad de acreedores -como el caso de Italia- se involucren en el salvataje de sus ahorristas.
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Concretamente, el esquema consistiría en que el gobierno italiano y, eventualmente, el alemán o el japonés se hagan cargo de pagar los bonos argentinos en default que están en manos de ahorristas de sus países. Luego se transformarían los propios gobiernos en acreedores de la Argentina y renegociarían las condiciones de recupero de los préstamos otorgados. Si bien se trata de una posibilidad, en Economía confían en poder avanzar en esta dirección.
Lavagna asistirá a la reunión anual de ministros del G-20, que integran las siete principales economías del mundo junto a otros países como la Argentina, Brasil, México, China, Rusia e India. También participarán altos funcionarios del FMI y otros organismos multilaterales.
Asistirán a la reunión los principales ministros de Economía y Finanzas de los países miembro. En Economía daban como altamente probable que Lavagna mantenga un encuentro privado con el secretario del Tesoro estadounidense, John Snow, y también con otros colegas europeos, como el caso del francés Francis Mer.
La discusión del caso argentino y de la quita propuesta estará presente en la cumbre. De hecho, uno de los principales temas bajo análisis pasará por la nueva estructura financiera internacional tras las distintas crisis que afectaron a los mercados emergentes a partir de 1997.
Lavagna estará acompañado por el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y el titular del BCRA, Alfonso Prat-Gay. Un objetivo clave será, además, obtener apoyo político luego del escaso resultado obtenido por Nielsen en su gira por el Viejo Continente.
La gira de Nielsen por Europa cierra hoy (con un paso por Zurich) de la misma forma en la que arrancó: con un duro rechazo de los acreedores ante la propuesta de quita de 75% que ofrece el gobierno argentino. En su segundo día en Roma, el funcionario se topó nuevamente con la ira de los bonistas.
Nielsen dejó un dato clave en su paso por Italia en una entrevista concedida al diario «Il Sole 24 Ore». «Estamos evaluando la posibilidad de ofrecer la conversión de antiguos bonos en dólares por nuevos bonos en pesos», aseguró.
Así, por primera vez reconoció de manera pública que se está pensando en la posibilidad de que los tenedores de bonos en default nominados en dólares puedan pesificar esa tenencia. Esta posibilidad sería ofrecida a la totalidad de los deudores, pero en realidad apunta a las AFJP.
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