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Así, el crecimiento proyectado de la economía estará en 4%, la inflación sería de 7% y el superávit fiscal sobre PBI, de 3%. El gobierno elaboró el proyecto sobre la base de un cálculo de dólar de $ 2,95.
Para solventar el gasto y los pagos de deuda, Lavagna tomó una base de recaudación anual de $ 79.000 millones, manteniendo las retenciones a las exportaciones y, por ahora, el impuesto al cheque. Aunque el miércoles por la noche, el propio Néstor Kirchner confirmó que se estudiará una reducción progresiva de ese polémico tributo, que podría comenzar por la autorización por parte de la AFIP de tomar parte de lo pagado a cuenta del Impuesto a las Ganancias.
Ayer, el Presidente confirmó que el presupuesto de 2004 para las Fuerzas Armadas será incrementado en $ 150 millones, destinados a aumentar la operatividad militar, pero sin avanzar en aumentos salariales, decisión que se repite en todas las áreas de la administración pública.
Para obra pública se destinarán menos de $ 6.000 millones y, además, se estudia un plan para revivir la industria relacionada con la defensa. En la Armada, por caso, se estudian planes para crear nuevas fuentes de trabajo en el sector, y citan como ejemplo el caso de Puerto Belgrano, donde hay una importante cantidad de astilleros en los que se pueden construir y refaccionar embarcaciones, tanto militares como civiles.
El dato clave para la definición del presupuesto 2004 es la proyección de crecimiento de la economía. El PBI crecerá, según Lavagna y el acuerdo con el FMI, 4%, un porcentaje menor frente a 6% que se espera para 2003. Ese número está en sintonía con la política que el ministro ya había instrumentado en 2002 cuando predijo un crecimiento de 3,5%.
Lavagna quiere, de esta manera, alejarse de las políticas de maquillaje de números que fueron tan comunes durante la época de Domingo Cavallo, tanto en la presidencia de Carlos Menem como en la de Fernando de la Rúa, cuando pretendía generar expectativas favorables, o simplemente solucionar diferencias en el cálculo presupuestario, sobreestimando los ingresos tributarios o el crecimiento de la economía.
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