Lección de Jintao a Congreso: para negociar, sean pacientes
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Hu Jintao, presidente de China, lee su mensaje ayer ante la Asamblea Legislativa. Decepcionó Hugo Toledo al escuchar la traducción al castellano con auriculares. Se creía que era uno de los pocos presentes que entendían el chino con claridad.
Jintao les enseñó a los argentinos en el recinto de Diputados, a qué llaman los chinos desarrollo futuro: «En 2003 el PIB de China alcanzó 1,4 billón de dólares. Hemos fijado la meta para el futuro desarrollo, a saber: concentrar toda la fuerza para construir en todos los sentidos una sociedad modestamente acomodada y cuadruplicar en 2020 el PIB, para llegar a los 4 billones de dólares con una cifraper cápita de 3.000 dólares», un número bajo de ingresosi se lo compara con los países centrales, pero que adquiere dimensiones siderales si se tienen en cuenta los 1.300 millones de habitantes que ya hoy tiene China.
La visita de Jintao comenzó con la recepción por parte de Daniel Scioli: «Le damos la más afectuosa y cordial bienvenida a esta gran casa de la democracia que es el Congreso de la Nación, y en este histórico salón Eva Perón», a las 11.13 de ayer. En la previa de la Asamblea Legislativa, organizada en honor del visitante, el clima era cordial pero con la tensión que imponían las diferencias culturales e idiomáticas, más la ansiedad por eventuales anuncios, que pegaron el faltazo.
«Hay una gran expectativa de los representantes del pueblo y de las provincias por escuchar su palabra», siguió el vicepresidente con halagos. «Tuvimos una fructífera conversación con Néstor Kirchner y coincidimos en afianzar la asociación estratégica entre ambos países», devolvió gentilezas Hu Jintao.
Imperturbables los funcionarios orientales siguieron a la comitiva cuando se desplazó el chino hasta el recinto, donde lo recibieron con aplausos sostenidos los presentes. Aunque no hubo mayores efusividades.
Scioli desplegó un -inesperado, a oídos de los opositores- discurso sólido, con la intención de contribuir al entendimiento entre Kirchner y su colega del Lejano Oriente. Nada improvisado, por cierto. Jintao, por el contrario, alabó la importancia de las relaciones sino-argentinas y, por las dudas, dedicó un largo rato a explicar las impactantes cifras económicas de su país.




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