Guzmán buscará $165.000 millones para cerrar el fondeo de julio

Economía

Licitará mañana siete Letras en pesos, dos de ellas a septiembre. Intentará acotar la asistencia del BCRA para cubrir el déficit. Acumula en el mes un endeudamiento neto de $47.000 millones.

Mañana el Ministerio de Economía volverá al mercado en la última licitación de deuda en pesos de julio, una operación importante para la estrategia financiera oficial. Allí, el equipo de Martín Guzmán intentará renovar los $162.566 millones que vencen esta semana y hacerse de algún financiamiento adicional. Para eso, ofrecerá un combo de siete Letras en moneda local.

La licitación de mañana será la segunda de una serie de tres operaciones clave que, en solo dos semanas, enfrentan al Gobierno con la necesidad de refinanciar pagos por unos $720.000 millones para minimizar las necesidades de asistencia monetaria del Banco Central. La semana pasada, en la primera de ellas, Economía allanó parte del camino: se hizo con $119.238 millones con los que renovó el vencimiento del bono TC21 y, mediante un canje, despejó 58% del TX21 ($216.312 millones) que vence el 5 de agosto y era el compromiso más abultado del año por casi $380.000 millones.

Esta semana, según datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso, expiran $66.540 millones de una Letra a Descuento (Ledes), $95.204 millones de una Letra a Tasa Variable (Lepase) y $822 millones del Boncer T2X4. También, por fuera de los instrumentos de mercado, se pagarán $523 millones de Bonos del Consenso Fiscal.

La Secretaría de Finanzas anunció que saldrá en busca de $165.000 millones, un monto que igualmente es ampliable. El menú que les ofrecerá a los inversores es similar al de las últimas operaciones. Habrá cuatro Ledes (a septiembre, noviembre, diciembre y enero), dos Lepase (a septiembre y noviembre) y una Lecer (ajusta por inflación) al 30 de junio de 2022. La única que saldrá con precio mínimo es la nueva Lepase a noviembre, que tendrá un piso de $999,27 por cada $1.000 de valor nominal.

Al ser reaperturas, el resto de los instrumentos tendrá como referencia el rendimiento convalidado en las últimas operaciones. En la licitación pasada las tasas nominales anuales se ubicaron entre el 38,85% y el 41,23%, aunque esa vez las Letras más cortas fueron a octubre. Mañana habrá Letras a septiembre, a apenas dos meses, lo que muestra un acortamiento de los plazos. Además, en aquella oportunidad, la Lecer más larga (a mayo) pagó 2,4% real.

Del combo ofrecido, solo la Ledes a enero y la Lecer a junio podrán ser utilizadas por los bancos para integrar encajes ya que la medida del BCRA que los habilitó a migrar de Leliq a títulos públicos fijó un piso de duración para estos últimos de 180 días. Según la consultora Equilibra, desde el debut de esta herramienta las entidades incrementaron sus tenencias de títulos en unos $200.000 millones en promedio de un total de $730.000 millones que tenían como margen cuando se aprobó la regulación.

Objetivos y estrategia

En lo que va de julio, Finanzas acumula un endeudamiento neto (la porción del fondeo que excede a los vencimientos) de alrededor de $47.000 millones.En caso de haber una importante demanda por parte de los inversores, mañana intentará incrementar esa cuenta para acotar los pedidos de asistencia monetaria al BCRA. Aunque el primer objetivo es renovar los vencimientos semanales.

Si solo se captaran los pesos suficientes para refinanciarlos, el rollover del mes cerraría en 117%, un número muy por debajo del 164% de junio (un mes de menores compromisos) pero relativamente cercano al promedio anual (125%). “El Tesoro no debería tener problemas para renovar la totalidad de vencimientos del mes, aunque muy difícilmente veamos un financiamiento neto similar al de junio”, señaló un informe de Equilibra. El mes pasado, el fondeo neto alcanzó los $157.655 millones, según datos de Finanzas, y fue por lejos el más elevado del año.

“Son meses más exigentes en materia de vencimientos, por lo que obtener el mismo porcentaje de rollover es más complejo. Para el Tesoro, lo importante es conservar la capacidad de fondeo y dar consistencia macro para calmar las expectativas de devaluación en meses en los que hay más incertidumbre y ruido por las elecciones”, le dijo a Ámbito una fuente del Palacio de Hacienda.

En las últimas semanas, el financiamiento monetario del déficit se incrementó: en lo que va de julio, el BCRA transfirió $130.000 millones al Tesoro en concepto de utilidades producto de la ampliación del gasto y de una mayor estacionalidad. Pero la disciplina fiscal inicial y el endeudamiento neto conseguido hasta ahora permitieron que el mix de financiero acumulado en el año permanezca aún equilibrado entre emisión y deuda: representan el 53% ($460.000 millones) y el 47% (algo más de $400.000 millones), respectivamente. Es decir que, por el momento, Guzmán sobrecumple su meta de acotar la emisión al 60% en 2021.

El objetivo oficial es minimizar la impresión de nuevos pesos para evitar que sumen una presión adicional sobre el dólar en meses de por sí más volátiles por las típicas tensiones preelectorales. Pero se vienen meses exigentes para esa estrategia. “El objetivo es distribuir el porcentaje de financiamiento entre las distintas fuentes para que no haya más conflictos. En agosto y septiembre está el pico de los vencimientos (después del último canje, $310.000 millones y $380.000 millones, respectivamente). Después, tendremos posibilidades de colaborar con las licitaciones en un porcentaje mayor al financiamiento del Tesoro”, afirmaron en Economía.

Con ese objetivo en vista, el equipo económico suma nuevas herramientas. A la habilitación para que los bancos integren encajes con títulos públicos, se sumará en agosto el renovado programa de Creadores de Mercado. Anticipada por este diario, es una iniciativa que fue coordinada con el FMI, que exige una menor emisión monetaria.

El programa prevé que un conjunto de bancos y Alycs suscriban deuda del Tesoro y vuelquen de forma permanente ofertas de compra y venta al mercado secundario para estabilizar los precios y tasas. La intención es llevar más liquidez a estos instrumentos, apuntalar las licitaciones de Finanzas y extender los plazos de colocación.

Dejá tu comentario