30 de marzo 2001 - 00:00

Limitarían los endosos

Anoche los técnicos del Banco Central estaban dando las últimas puntadas a la circular que complementará la reglamentación del impuesto al cheque que tendrá vigencia desde el martes. Todavía no esta definido cuál será el límite de endosos que tendrían los cheques diferidos. Anoche en el Central se realizaba a mano un muestreo sobre la cantidad de endosos promedio que tuvieron los cheques en los últimos meses. Hecho eso, recién entonces se adoptará una decisión. Lo que sí esta claro es que no habrá límites para la apertura de una cuenta corriente, más allá de los requisitos formales existentes hasta ahora para contener las tentativas de lavar dinero a través de las cuentas corrientes abiertas en los bancos locales.

La circular, entonces, contendrá dos novedades importantes para los usuarios de cuentas corrientes:

* Los bancos serán quienes decidan si entregan una cuenta corriente o no
. Hasta ahora eso estaba normado en la vieja ley del cheque, donde los bancos tenían prohibido abrir una cuenta a quienes figuraban inhabilitados en la base de datos del Banco Central (por librar cheques sin fondos o por cuestiones formales). Pero al desaparecer esa central de inhabilitados, la decisión sobre abrir una cuenta corriente o cerrarla será de los propios banqueros, a quienes no les agrada operar con clientes a quienes deben rechazar una y otra vez cheques sin fondos.

* Precisamente por la inquietud de los banqueros, el Banco Central inaugurará una especie de base de datos que, en principio, sólo estará disponible para los bancos. Será una especie de «libro negro» de la historia de cada titular de una cuenta corriente
. Contendrá datos sobre los cheques rechazados a cada cuentacorrentista en todo el sistema, para que los bancos puedan decidir si entregan o no una chequera a sus clientes.

Esa es la solución a la que se arribó entre los bancos y el gobierno para contener la previsible montaña de cheques rechazados, luego de muchas idas y venidas durante los últimos días. Si no se lograba una red interconectada con todo el sistema, los bancos estimaron que habría miles de cuentacorrentistas que, al ser expulsados de un banco (por empapelar a algún sector con cheques sin fondos), simplemente irían al banco de enfrente para abrir una nueva cuenta corriente para volver a empezar.

En algún momento las entidades pensaron en crear su propia base de datos. Finalmente, para no encarecer más la operatoria financiera, se decidió aprovechar la estructura de sistemas del Banco Central. Pero más allá de lo anecdótico sobre quién será el responsable del manejo la base de información, lo importante es que desde la semana entrante cada banco tendrá la información sobre los cheques rechazados de cada cuentacorrentista en todo el sistema. Con eso, cada entidad aplicará sus sanciones privadas, en forma más o menos estricta que las previstas en la ley de cheques vigente hasta ahora.

Los bancos saben que si entregan chequeras utilizadas recurrentemente para que se libren cheques rechazados por falta de fondos, serán ellos quienes deberán pagar las consecuencias. Habrá empresas que podrían terminar por rechazar sistemáticamente todos los cheques que provengan de un banco, y eso generaría un grave daño a la imagen de cualquier institución.

Límites

Para reducir las previsibles elusiones del impuesto a las cuentas corrientes, el gobierno estudia fijar un límite a la cantidad de endosos permitidos en los cheques. Hoy ese límite no existe. El problema es: si se fija un bajo límite de endosos, lógicamente que eso entorpecerá la cadena de pagos. Dicho de otro modo: frenaría las posibilidades de una reactivación. Por eso durante la mañana de ayer se resolvió que el Banco Central realice un muestreo estadístico (un dato que no existe, y por eso se está realizando a mano) sobre cuál es la cantidad de endosos promedio con los que se opera actualmente. Además de los promedios, se quiere saber cuál es la magnitud de los desvíos. Concretamente: cuántos serían los cheques que ya no podrían seguirse transfiriendo como hasta ahora si se establece un límite a los endosos. Hasta ayer se hablaba de que los límites de endosos oscilarían entre tres y cinco, dependiendo de ese muestreo. Pero todavía no está dicha la última palabra.

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