13 de mayo 2002 - 00:00

Llegan misiones del FMI y Banco Mundial

Hoy llega una misión técnica del Banco Mundial (BM) liderada por el mexicano Fernando Negret y el español Joaquín Gutiérrez, ambos especialistas en sistemas financieros, quienes desembarcan para colaborar en analizar cómo salir del embrollo en que se encuentran los bancos argentinos. El miércoles, además, arribará otra misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), también con una fuerte orientación técnica hacia temas del sistema financiero.

Las dos comitivas técnicas vienen con el claro objetivo de arribar propuestas para flexibilizar el «corralito» bancario y recrear el sistema financiero local. La magnitud de la crisis argentina se refleja en el número de técnicos que el BM y el FMI destinan al país. Basta con señalar que, en lo peor de la crisis indonesa, había apenas ocho funcionarios del FMI, mientras que en la Argentina los equipos que están trabajando suman más de treinta. «Esto habla de la seriedad y complejidad de la crisis argentina», explicaba un conocido economista a este diario.

Por su parte, Mario Blejer, titular del Banco Central, viajó la semana pasada a Washington y de allí se dirigió hacia la capital suiza de Ginebra. Allí participa de las reuniones del Comité del Banco de Basilea, donde se agrupan los bancos centrales del mundo.

• Alternativas

Blejer aprovechará la oportunidad para tomar contacto con el titular de la Reserva Federal, Alan Greenspan, con el que dialogará sobre las alternativas de un escenario de dolarización en la Argentina, entre otros temas.

Mientras tanto, el premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz, quien fue economista jefe del BM, reiteró que las políticas del FMI para la Argentina, centradas en exigir una reducción cada vez mayor del déficit fiscal a cambio de reanudarle el crédito, han empeorado la crisis económica.

Stiglitz, profesor de Finanzas y Economía de la Universidad de Columbia, explicó las dos versiones de la crisis argentina en un largo artículo publicado en el diario «The Washington Post».

El economista estadounidense afirma que un gobierno despilfarrador y sus políticas populistas llevaron al país a la ruina.
Latinoamérica se pregunta qué pasó con el país que era un ejemplo del neoliberalismo y con el concepto de que el libre mercado aseguraría la prosperidad. «Este es un país que hizo todo bien. ¿Cómo pudo haber caído tanto?», se pregunta América latina según Stiglitz. El Nobel de Economía indica que ambas tienen un poco razón, pero que al final es la visión estadounidense la más «equivocada». «Creo que los latinoamericanos tienen razón cuando afirman que la crisis no se hubiera impedido si la Argentina hubiera seguido más a rajatabla los consejos del FMI, con mayores recortes de gastos. Eso habría llevado a una crisis aún peor, y más rápido», afirmó Stiglitz. En tiempos de recesión, cortar los gastos empeora las cosas, ya que los ingresos impositivos, el desempleo y la confianza en la economía también declinan, sostiene.

Pero, sin embargo, el Fondo siguió pidiendo a la Argentina que recortara sus gastos, y la Argentina obedeció, bajándolo en 10% a nivel federal (sin intereses) entre 1999 y 2001.

«Una mirada más atenta a su presupuesto también muestra cuán injusta es la visión del despilfarro argentino», sostuvo Stiglitz, recordando que los números oficiales señalan un déficit fiscal de 3% del PIB, mientras en 1992, cuando Estados Unidos atravesaba una leve recesión, su déficit era de 4,9% del PIB. «Una economía en recesión normalmente tiene un déficit, porque las recaudaciones de impuestos caen en picada y los gastos en la red de seguridad (social) aumentan; y debe haber un déficit, ya que eliminarlo simplemente hunde a la economía en una mayor recesión», opinó.

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