El impacto del desplome de los mercados bursátiles del mundo y los rumores de recesión en Estados Unidos no pudieron ser apreciados ayer en el mercado de commodities agrícolas ya que no operó el mercado de Chicago -principal referencia internacional-debido al feriado por el Día de Martin Luther King. En consecuencia, la incertidumbre también ganó a la plaza de granos.
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Los mercados agrícolas resultaron hasta ahora un buen refugio para los inversores internacionales que desconfiaban de las apuestas financieras y de los negocios de las Bolsas. Sólo el oro equiparó el interés que hoy muestra la soja en los principales mercados del mundo del campo. De hecho, la oleaginosa suma ganancias por casi 5% durante este año en el mercado de Chicago, producto de un mercado chino muy demandante y de complicaciones climáticas que hacen peligrar el normal abastecimiento internacional. La Argentina, como uno de los principales proveedores internacionales de soja, no escapa a esta tendencia y contribuyó a alterar el ánimo de productores debido a los problemas de intermitente sequía que terminarían afectando los rendimientos del cultivo. Los restantes granos -maíz y trigo-también se adecuan a un esquema de frágil equilibrio con valores que tendían, hasta ahora, a incrementarse sin límite.
Sin embargo, las fuertes bajas de ayer generan replanteos de los principales analistas. Mientras algunos consideran que pese a los problemas bursátiles los granos continuarán siendo una buena alternativa de inversión con precios firmes, existen otros analistas que coinciden en que el efecto bursátil se sentirá en los precios.
«El mercado de granos no es un compartimento estanco dentro de la economía global y tiene que adaptarse a esta realidad de posible recesión. Se viene la crisis también para las materias primas agrícolas, aunque habrá que esperar la rueda nocturna de Chicago y la operatoria hasta fin de mes para definir una tendencia», decía el analista Ricardo Baccarín, de Panagrícola.
Divergencias
Sin embargo, no hay unanimidad en las opiniones. «No creo que haya gran fluctuación en el mercado. Hay aspectos estructurales de oferta y demanda que podrían determinar que los precios de los granos sigan firmes», decía Gustavo López, director de Agritrend.
«Si la Reserva Federal baja la tasa, también será un factor estratégico para saber si los actuales precios fueron un techo, tanto como la evolución del comportamiento del dólar frente al euro», decía Baccarín, alimentando una tendencia que indica, en el caso de la Argentina, que la corrección bajista de la soja fue sólo una mera corrección. En efecto, la plaza local mostró bajas de 1,6% en la posición mayo -plena cosecha-, que pasó de cotizar u$s 299,5 por tonelada a u$s 294,6 por tonelada.
La disminución se debió a la incertidumbre, aunque se especula que las bajas podrían ser mayores hoy si, en efecto, el mercado estadounidense mostraba flojedad en su rueda nocturna.
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