• Tuvo buena recepción en el mercado la nueva herramienta de política monetaria que aplicará el Banco Central. Se trata de la utilización de los BODEN 2011 que la entidad tiene en cartera para absorber pesos de la plaza (si es que hiciera falta hacerlo). Debe tenerse en cuenta que de esta manera el BCRA se evita de recurrir a las Lebac, por las que incurre en un costo financiero no menor. Esta aplicación de los BODEN 2011 -no es algo inminente- no tendrá impacto en las cotizaciones del resto de los bonos posdefault. La razón: los montos en cuestión, en caso de recurrirse a esta herramienta, no serán significativos.
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• La impresión ayer en las conversaciones entre operadores tras el cierre de operaciones era de suma cautela. Todo lo bueno que estaba por venir (acuerdo con bonistas, tasas bajas en EE.UU., mayor crecimiento de la economía argentina) ya está descontado en los precios actuales. Es más: si el juez Griesa llegara a suspender el inicio de la oferta -algo que tiene muchas posibilidades de ocurrir-, los precios de los bonos argentinos se derrumbarían. En este contexto, además, la Bolsa de Nueva York dejó de subir y la tasa de EE.UU. a 10 años está en torno de 4,20% anual, lejos de los mínimos de este año.
• Sorprendió ayer la distribuidora eléctrica Edenor al presentar a la Comisión Nacional de Valores (CNV) una oferta de recompra parcial de deuda por 65 millones de dólares, como máximo. La empresa ofrece entre u$s 0,70 y 0,75 por cada dólar, y la oferta estará abierta por 20 días hábiles. El endeudamiento de la empresa roza los u$s 500 millones pero como todavía no avanzó con el gobierno en la renegociación del contrato ni en la recuperación de las tarifas, la distribuidora por ahora sólo propone recomprar poco más de 10% de su pasivo financiero, para manifestar la intención de reestructurar el total de la deuda.