• El boom del euro, en realidad, el derrumbe del dólar, es el comentario obligado entre operadores. Localmente, desde hace tiempo que los principales bancos ofrecen a los ahorristas operar sobre esa moneda con suerte diversa. Hoy por cada 100 dólares que se venden, se operan al mismo tiempo 30 euros. La creciente cantidad de transacciones provocó al menos que la diferencia entre las cotizaciones «para la venta» y «para la compra» se reduzca. Antes era de 10 centavos, y ahora oscila en 6 centavos. Para el dólar, obviamente el mercado más líquido, es de tres centavos. Esto, para quienes apuestan a realizar ganancias de corto plazo comprando euros es importante ya que reduce el costo de entrada y salida. • Del episodio del Bank of New York y la renegociación de la deuda, hubo duras críticas en la mesas de dinero por cómo el Ministerio de Economía manejó la cuestión, incluso disfrazando la realidad de lo que estaba ocurriendo. Muy resistido en ese sentido es Guillermo Nielsen en la plaza local, quien, por los contactos que mantiene con banqueros, es conocido por su cambiante estado de ánimo. Hasta usualmente se hace referencia al funcionario señalando que «tiene más volatilidad que la opción de Acíndar».
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• Mientras la Argentina deambula erráticamente por el proceso de canje de deuda, Pakistán está colocando en el mercado de capitales bonos por u$s 500 millones a 5 años de plazo. Será la primera emisión de los llamados «bonos islámicos», y los bancos colocadores esperan que la demanda supere ampliamente la emisión teniendo en cuenta la última colocación de deuda paquistaní, donde los inversores triplicaron la oferta disponible. Es una muestra de la liquidez que impera en la plaza financiera internacional y del buen momento que desperdicia la Argentina para reingresar al mundo. En ese sentido, la renuncia del Bank of New York hizo olvidar un hecho más delicado: la ausencia de la Argentina en la cumbre del Grupo de los Veinte en Berlín, por decisión del propio Lavagna.
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