13 de enero 2005 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

•Para los mercados, todo lo bueno que había que descontar del resultado del canje de la deuda ya fue descontado. Esto significa que si mañana se cerrara el proceso con 75% de aceptación, los precios ni se moverían. Si fuera 78% el resultado, subirían un poco, y si fuera 72%, bajarían. «El mercado ahora está vulnerable a las noticias que lleguen del proceso de reestructuración de la deuda», confesó el jefe de bonos de un banco norteamericano. Por eso, como siempre sucede, el mercado se anticipa. Y los operadores están dispuestos a vender los bonos y las acciones que tienen en cartera a los ahorristas optimistas que aparezcan cuando en los diarios se conozca el resultado oficial del canje. Claro que si ese resultado es positivo, porque lo cierto es que desde ahora al 25 de febrero, fecha de cierre, cualquier cosa puede suceder.

Entonces, los datos que vayan surgiendo en el medio del proceso sobre el grado de aceptación de los bonistas serán clave. De los trascendidos sobre ese porcentaje habrá que separar lo que será una maniobra oficial para sumar más bonistas (crear un clima de alta aceptación favorece a Lavagna porque si aceptan muchos, los que no lo hagan se quedarían con papeles de dudoso cobro en juicio y entonces optarán por ingresar al canje) de la realidad.Ayer, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, al ser consultado por Ambito Financiero sobre si iban a difundir datos parciales del grado de aceptación antes del 25 de febrero, respondió que «se decidirá en su momento». A la luz de esto surge una conclusión muy importante para tener en cuenta: llegado el 4 de febrero, cuando se cierra la primera fase del canje (hay prioridad para aceptarbonos Par), si no hay información oficial sobre el porcentaje de aceptación, entonces es que el proceso no viene muy bien.

•Los mercados siguieron operando ayer en positivo, pero no precisamente por el canje de la deuda. Es por la expectativa de mayor inflación que hizo que los títulos indexados por el CER establezcan nuevos precios máximos. A eso se suma el hecho de que, como dijo un operador, «hay plata por todos lados y en los bancos hay mucha liquidez». El cálculo que hacen los operadores es el siguiente: el CER siempre computa con 30 días de atraso la inflación. Recién acaban de incorporar el dato de diciembre, que fue de 0,8%, y tiene por delante incorporar el 1,2% de enero y 0,5% de febrero aproximadamente. Hoy, un plazo fijo indexado paga CER + 0% anual (antes tenía un punto de sobretasa), lo que equivale, con las expectativas arriba mencionadas y previendo una colocación por 90 días, a un plazo fijo tradicional que rinde 10% anual. Pero como hoy sólo pagan 5% anual estas colocaciones, entonces es normal ver los fuertes traspasos que están ocurriendo, básicamente de fondos de inversión locales.

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