17 de febrero 2006 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

El dato desde Brasil anunciando la eliminación del impuesto a las inversiones financieras fue la excusa para que se viviera otra jornada de alzas en la plaza financiera. Como siempre sucede en estos casos, el temor pasa por comprar ahora a estos precios tras ganancias de hasta 20% en dólares en lo que va del año. Un operador de un banco extranjero fue claro: «Hay margen alcista aún en los bonos argentinos, aunque no se van a repetir las subas ya observadas». La única amenaza existente para el mercado se esfumó ya que Ben Bernanke fue muy claro en su discurso en el Congreso norteamericano y dejó entrever que las próximas alzas serán moderadas y graduales. Una bendición para los papeles emergentes.

• «Brasil es un tren bala», dijo un experto consultado por este diario. Pero advirtió que tanto los inversores locales como los del exterior están «long», lo que en la jerga significa que están «comprados». Por ello el poco margen adicional de las cotizaciones y el temor a que cualquier mala noticia que surja impacten fuerte. Pero lo concreto es que son pocos los que se desprenden de sus tenencias. Incluso en los últimos días, visitaron Buenos Aires ejecutivos de «hedge funds» o fondos de alto riesgo que planteaban la siguiente pregunta a expertos locales: ¿qué se puede comprar que no haya subido hasta ahora? La respuesta que les dieron: las Notas del Banco Central que ajustan por la BADLAR (tasa de depósitos de plazo fijo de más de $ 1 millón). La razón pasa porque ese ajuste es similar al del CER ya que descuentan que si hay más inflación, aumentará también la tasa de las colocaciones de los grandes depósitos. Respecto del dato de febrero trascendió, con lo ya procesado, que se ubicará entre 0,7% y 0,8%.

Paralelamente los operadores comienzan a preguntarse sobre el futuro del bono Cuasi Par, emitido en pesos y ajustable por inflación. Es el tercero de los títulos que surgió del canje, se colocó totalmente entre las AFJP y el prospecto obligó a mantenerlo un año sin cotización. Esta «veda» vence el 1 de junio próximo y en Wall Street ya estuvieron analizando la posibilidad de lanzar una operatoria a futuro, tal como se hizo con los cupones del PBI. Si bien el total emitido es significativo (supera los $ 40.000 millones), los fondos de pensión optarían por quedarse con la mayor parte al menos en la primera etapa. Es porque los tienen anotados a valor técnico, pero si los venden deberían reconocer el valor de mercado, que estaría entre 10% y 15% por debajo. Pero es un dato para ir considerando, ya que se trata de un nuevo título que se suma a la oferta de papeles en pesos ajustables.

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