En el último
trimestre de
2007, las
operaciones
inmobiliarias
cayeron
60% en
Londres. La
zona de la
catedral de
San Pablo
es la más
afectada.
Londres (Bloomberg) - La Salle Investment Management puso a la venta Condor House, un edificio de oficinas de siete pisos frente a la catedral de San Pablo en Londres, por u$s 256 millones hace seis meses. El edificio se vendió en alrededor de u$s 225 millones, 10% por debajo del precio de oferta.
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Los valores estimados de los inmuebles cayeron a un ritmo récord en los últimos dos meses del 2007. Los contratos de derivados de propiedades comerciales indican que los dueños de oficinas, centros comerciales y almacenes británicos pueden sufrir sus mayores pérdidas anuales en más de un cuarto de siglo.
«El mercado del Reino Unido se está desmoronando», dijo Peter Hobbs, jefe de investigación en Londres de RREEF Real Estate, una filial de Deutsche Bank AG que gestiona alrededor de u$s 100.000 millones.
Peligro
«Hay el riesgo de que este bajón cíclico se convierta en algo peor». El mercado de propiedades comerciales de Gran Bretaña, tendrá un desempeño peor en 2008 que el resto de Europa, Estados Unidos y Asia, dijo Hobbs. El descenso se está acelerando según los bancos establecen pautas de préstamos más estrictas en todo el mundo después de pérdidas de más de u$s 90.000 millones por inversiones hipotecarias en Estados Unidos.
Jones Lang LaSalle Inc., el segundo corredor de bienes raíces comerciales más grande del mundo, calcula que las transacciones en el Reino Unido se desplomaron 60% durante el último trimestre de 2007 a alrededor de u$s 10.000 millones. Los propietarios de edificios pueden registrar pérdidas de al menos 11% en 2008, según los precios de contratos de derivados vinculados con índices compilados por la firma de investigación Investment Property Databank Ltd, de Londres. De producirse, el descenso sería el máximo desde que IPD introdujo su índice anual de retorno total en 1981, el cual combina datos de ingresos por alquiler y cambios en los valores estimados. El índice referencial cubre 200.000 millones de libras de inversiones y excluye deuda, lo cual puede multiplicar los aumentos o descensos en el valor de la propiedad.
La mayoría de los inversionistas dicen que este bajón es diferente del de la década de 1990, cuando el mercado se vio acorralado por una recesión económica, crecientes tipos de interés y un exceso de oferta a raíz de la bonanza de la construcción en la década previa. A comienzos de la década de 1990, el aumento de la deuda y del número de oficinas vacantes causó las bancarrotas de compañías como Olympia & York Ltd., de Paul Reichmann, que emprendió la construcción de Canary Wharf.
Histeria
«Hay un elemento de histeria» en el mercado, dijo William Hill, jefe de Schroder Property Investment Management, de Londres, la cual supervisa u$s 20.000 millones. Añadió que conforme los fondos, se ven obligados a vender edificios para reembolsar el dinero de los inversionistas, encontrar un comprador a un precio lo bastante alto es como «agarrar una anguila». Westfield Group, el mayor propietario de centros comerciales, canceló planes la semana pasada de vender 33 por ciento restante del U.K.
Shopping Centre Fund, de u$s 1.100 millones. El fondo tiene 25 por ciento de los centros comerciales de Belfast, Derby, Dudley y Tunbridge Wells. British Land Co., el segundo fondo de inversión inmobiliaria más grande del Reino Unido, abandonó en octubre los intentos de vender una cuota en Meadowhall Shopping Centre, propiedad situada en las afueras de Sheffield en el norte de Inglaterra.