Los títulos públicos actualmente transitan un camino plagado de incertidumbres. El alto rendimiento que en algunas series llega hasta 71% anual en pesos, deja más preguntas que respuestas acerca del futuro del mercado. En las últimas jornadas dos factores importantes obraron para que los bonos pudieran recuperar un mínimo del terreno perdido en los últimos meses. Por un lado, operó la intervención de los bancos oficiales y del BCRA que compraron títulos en el mercado. Por otro, el hecho que al parecer la codicia finalmente terminó por superar al miedo.
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Es que con precios por el piso, perforando los mínimos históricos y tasas que superan márgenes inimaginables, los inversores más arriesgados encuentran en el mercado una buena oportunidad para hacer negocios. «Bajo este escenario, la tasa de retorno no es relevante a la hora de decidir posicionarse en títulos locales. El retorno total y la paridad son mejores indicadores», sostiene un informe de PortfolioPersonal. «Si se apuesta a que la Argentina podría evitar la cesación de pagos se deberían elegir los bonos con mayor retorno total. Por el contrario, si el escenario esperado es de default los bonos con menor paridad serían los más aconsejables. La mejor estrategia: armar una cartera que combine los instrumentos con menor paridad y con mayor retorno total,» agrega.
Otro rasgo que realza la situación crítica del mercado es que los papeles de corto plazo tienen incluso una tasa de retorno superior a los de largo. Por ejemplo: el BOCON PRE8 un título que vence en 2010 actualmenterinde 71,51%, mientrasque el Discount en pesos a pagar en 2033 rinde 21,53%. Más allá de las tasas que implican un default tácito al ser extremadamente altas, denotan una característica que se volvió muy común en el mercado durante el último año: el «trading» a muy corto plazo.
Los bonos soberanos de cualquier país deberían ser una fuente de resguardo de valor a largo plazo, algo que es común de observar en los países desarrollados. En cambio, en la Argentina, los bonos cambian de manos como si fueran boletos.
Aprensión
Los consecutivos defaults que vivió el país dejó en el inconsciente colectivo de los inversores una fuerte aprensión a este tipo de activos. Algo que se adecua al dicho popular de que la confianza es lo que más fácil se pierde, pero también lo que más cuesta recuperar.
Un dato que resulta interesante es que finalmente la tasa pagada a Hugo Chávez de 16% por una emisión de BODEN 2015, muy cuestionada en su momento por ser excesiva, hoy es de 38,49%.
«Las tasas actuales que alcanzan 60% o 70% son obscenas. Es un claro indicador de que el mercado de esos papeles desapareció» aseguró Pablo Rojo ex presidente del Banco Hipotecario. «Un rendimiento tan alto implicaría que el país ya está en default y que yo sepa no lo estamos, hay un gran desfase» agregó. El BODEN 2012 rinde 63% en dólares. Comparando el rendimiento de los bonos con el de otras opciones más conservadoras como los depósitos a plazo vemos que éstos están pagando 23%. El gobierno por su parte, en un intento de última instancia para restituir la credibilidad, anunció el pago adelantado del cupón PBI, el cual se realizaría a mediados de este mes, en vez de diciembre cuando corresponde según el calendario. También se esgrimió la posibilidad de recomprar toda la emisión de BODEN 2012.
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