Los mercados que más siguen los argentinos
-
Pulseada entre el equipo económico y el presidente Milei por reactivar
-
Plazo fijo en la cuerda floja: cuánto rinden $5.000.000 a 30 días
La Bolsa de Valores de Tokio cerró ayer a la baja, debido -principalmente- al descenso registrado en la víspera en Wall Street. El índice Nikkei, que agrupa los 225 principales valores del mercado japonés, cedió 23,53 puntos, 0,27 por ciento, para cerrar la jornada a 8.804,52 unidades, el lunes había perdido 35,21 puntos (-40 por ciento) y cerró en los 8.825 puntos. El Topix, índice que abarca una gama más amplia de valores, subió 1,58 punto, 0,18 por ciento, y cerró a 856,48 unidades. En el mercado de divisas, el dólar estadounidense se cotizaba a 123,57-60 yenes, en alza respecto de los 122,88-92 yenes del lunes. El euro se cambiaba a la misma hora a 1,0098-0100 dólar, por debajo de 1,0109-13 dólar del lunes.
El declive del grupo de telefonía Cable & Wireless, que ayer cedió 14 por ciento de su valor tras caer 43 por ciento el lunes, contribuyó en gran medida al cierre negativo de la Bolsa de Londres, marcado también por las pérdidas de la banca. Así, por octava sesión consecutiva, el índice principal FTSE 100 cerró a la baja: descendió 8,9 puntos, 0,23 por ciento, y quedó a 3.925, por debajo de la barrera psicológica de los 4.000 puntos. El índice intermedio FTSE 250 también retrocedió 22,9 puntos, 0,52 por ciento, hasta 4.396,4 puntos. Cable & Wireless, que seguramente será desplazado hoy del grupo de los cien primeros títulos del parqué londinense, bajó 6,75 peniques y cerró a 41 peniques la acción. Dentro del sector bancario, Barclays retrocedió 3,25 peniques y cerró en 390,5 peniques; Lloyds TSB cayó 7 peniques hasta 466 y HBOS 4 peniques y terminó la sesión en 626,5 peniques.
Las primeras operaciones arrancaron con una dosis de optimismo, que en el último tercio de la rueda desapareció de manera casi total. Lo de casi viene a cuento de que, a pesar del malhumor de los inversores, el Bovespa cerró con una levísima merma de 0,07%, en 10.331,33 puntos. Como ha venido sucediendo desde hace varias semanas, la baja estuvo vinculada con la desvalorización del real, que ayer perdió 0,5% para quedar en R$ 3,805 por dólar, y con las dificultades del Banco Central para "rolar" los vencimientos de deuda del próximo día 12. Si bien era esperado, igual el dato de que la inflación de noviembre medida por IGPDI en 5,84% es la mayor desde que saliera el plan real, en 1994, fue otro duro revés. Con apenas u$s 101 millones operados en Bolsa y 32 papeles que quedaron en alza frente a 21 en baja, casi se puede decir que fue una buena jornada, gracias a los anuncios y las declaraciones del próximo presidente.
Como tantas veces, la presión bajista más notable vino del exterior, en tanto que fueron los inversores locales los que más lucharon para tener un cierre positivo. Lamentablemente, como tantas veces, ganaron los primeros. En realidad, no por mucho, ya que el IPSA retrocedió 0,18%, quedando en 81,19 puntos pero, con más de u$s 14 millones negociados, es claro que no hay demasiado interés entre los inversores en posicionarse para una suba. Los dos factores más importantes que explican esto pasaron por el desplome de 3,45% en las acciones de Enersis, una empresa que sigue en la picota por el resultado de sus afiliadas en el resto de Latinoamérica, y por la decisión del Comité de Política Monetaria del Banco Central, que decidió mantener su tasa de referencia en 3 por ciento. La mejora del peso, que quedó en $ 702,5 por dólar, se vinculó al posible avance en la negociación por el TLC con los EE.UU.
Así como 24 horas antes marcábamos que el IPC era el índice latino que cerraba con mayor firmeza, ahora tenemos que decir que ayer quedó mostrando cierta debilidad. Desde ya que esto no quiere decir nada, a pesar de que con la suba de 0,46% del martes, cuando las acciones aztecas cerraron en 6.084,52 puntos, quedaron como las de mejor evolución en la región. Otro dato alentador fue la mejora del peso, que trepó a $10,186 por dólar, y la tasa de los CETES, que quedó en 7%. Antes de entrar en la senda del optimismo, es bueno tener en cuenta que la rueda fue algo atípica, con tres papeles llevándose más de la mitad de todo lo operado: América Móvil, el BBVA y Naftrac. En las próximas horas, el Estado mexicano colocará certificados bursátiles por más de $ 300 millones en lo que constituye la mayor operación en la historia financiera del país. Antes de opinar, habrá que ver cómo los recibe el mercado.



