13 de diciembre 2002 - 00:00

Los mercados que más siguen los argentinos

• JAPÓN

La Bolsa de Tokio registró ayer su séptima jornada consecutiva en baja, durante una rueda caracterizada por la cautela de los operadores antes de conocerse una serie de datos que podría arrojar nuevas señales sobre la salud tanto de la economía japonesa como la estadounidense. El índice Nikkei cayó 18,97 unidades (-0,22 por ciento) y se ubicó en los 8.708 enteros. Pocos fueron los inversores que se animaron a mover sus fichas mientras esperaban cifras clave para el mercado nipón. Entre ellas, el resultado de la encuesta trimestral sobre la percepción de la situación económica por parte de las principales empresas japonesas, el denominado informe Tankan que elabora el Banco de Japón. Adicionalmente, también se aguardaba con impaciencia el indicador de ventas minoristas para noviembre en los Estados Unidos, país que es el principal socio comercial de Japón.

• LONDRES

La Bolsa de Londres cerró ayer en terreno negativo arrastrada por las fuertes pérdidas que sufrieron las acciones de la compañía británica de defensa BAE Systems. De esta forma, el índice FTSE 100 se contrajo 39,6 puntos, equivalente a 1 por ciento, y concluyó en las 3.935.3 unidades. Los valores de BAE Systems se hundieron 20% y terminaron la jornada en 107 peniques. Según estimaron los analistas, la compañía perdió ayer alrededor de u$s 1.300 millones de capitalización bursátil. La caída se produjo luego de que la compañía anunciara el miércoles el inicio de conversaciones con el gobierno británico debido al retraso de un pedido de tres submarinos y varios aviones, operación valuada en u$s 6.280 millones. Pero la baja de BAE Systems arrastró consigo a otras empresas del sector militar, como Rolls-Royce, que cedió 2,80% y cerró en 112.75 peniques.

• BRASIL

Pasaron 4 ruedas desde el inicio de la semana y el Bovespa prácticamente no se movió, ganando un magro 0,1%, en tanto que el real se desvalorizó 1,16% frente al dólar. Esta es la visión de plazo algo más larga que la diaria y puede darnos una mejor idea de cómo está tomando realmente el mercado las designaciones del futuro equipo económico que liderará Lula Da Silva. La conclusión es casi obvia, movimientos acotados sólo pueden corresponder a una percepción equilibrada o incluso a cierta falta de interés. Así, mientras otros se llenan la boca vinculando las designaciones de Palocci y ahora de Meirelles al frente del Banco Central con los vaivenes del mercado, preferimos achacar la baja de 0,25% que tuvo ayer el Bovespa al cerrar en 10.586,92 puntos o el alza de 0,4% en el real que trepó a R$ 3,785 por dólar a otras causas. Por ejemplo, el accionar del COPOM los días 17 y 18 o la renegociación de la deuda.

• CHILE

Otra vez la caída del IPSA tuvo un claro olor a "importado". Tal vez la mejor prueba de ello es que mientras el índice general, donde tienen mayor peso las empresas locales "puras" trepó 0,16%, el IPSA con una mayor participación de las que han optado por la doble cotización perdió 0,15% para cerrar en 81,53 puntos. Por si esto sólo no bastara, el promedio de las cotizantes en Nueva York se desbarrancó 0,63% y hubiera sido mucho peor de no ser por la mejora que tuvo CTC. La historia es la misma de siempre: los extranjeros deshaciéndose de sus tenencias en cuanto pueden y los locales comprando. ¿Por qué? No lo sabemos, especialmente porque frente al malhumor bursátil contraponemos la mejora que está teniendo el peso ante el dólar, que ayer quedo en $ 693 por billete norteamericano. Lo malo es que, aprobado el TLC, no hay mucho en qué apoyarse más allá de alguna sorpresa para esperar una suba hasta fin de año.

• MÉXICO

Podría decirse que la jornada de descanso religioso que tuvo ayer el mercado azteca resultó beneficiosa. Esto es, si extrapolamos lo que ocurrió en el resto del continente, lo que siempre es aventurado ya que si algún mercado ha estado mostrando un comportamiento a contrapelo es éste. Con apenas unas semanas por delante y a pesar que ganando tan solo 5,14% el IPC pasaría del lado ganador, parece difícil que esto se logre. Es que prácticamente desde mediados de julio el mercado se ha estado moviendo sin grandes variaciones en torno a la línea de los 6.000 puntos, sin alejarse nunca demasiado de ella. No hablamos de cuestiones de análisis técnico ni de nada parecido, sino de la evidente falta de convencimiento que hay entre los inversores para justificar un repunte en serio. Alguno dirá que la culpa es de la falta de definiciones con la economía norteamericana, pero es mejor ver dentro de casa cómo andamos.

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