ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

17 de noviembre 2014 - 18:44

Los objetivos de los formadores de precios

ver más
Por Javier Cernadas y Franco Bellizzi (integrantes del GEENaP).- En el debate en torno a los precios es necesario poner de relieve los intereses que subyacen en disputa por su formación, en tanto son muchos los economistas que plantean hoy un índice de inflación del 40%. Claro que, cuando uno observa cómo se alcanza ese guarismo, se puede comprender que la variación de precios que se postula dista mucho de tener asidero en el consumo regular del conjunto de la población; que la metodología, la ponderación de los rubros y los productos relevados es imprecisa, y además las consultoras no cuentan con la capacidad para elaborar un índice de precios a nivel nacional como lo hace actualmente el INDEC.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Afirmar un aumento de precios sin aclarar cómo se compone ese índice es lo que permite realizar estimaciones que, en principio, pueden ser catalogadas de poco representativas en términos estadísticos. Ejemplo de ello son los legisladores opositores que publican irresponsablemente el autodenominado IPC Congreso, cuya explicación no es otra que el promedio de las mediciones realizadas por consultoras privadas, seleccionado de forma sesgada y parcial algunos datos con el único objetivo de arrojar valores más altos, presentados como "los reales".

Así, cuando se presentan estimaciones sin la aclaración específica acerca de la confección de los indicadores, la recolección de la información, y el grado de representación de los mismos, no es resultado de un error ni una actitud inocente por parte de quienes prestan espacios (gráficos y/o audiovisuales) como tribunas de doctrina para difundir estos datos "objetivos", sin mencionar el componente político que esconde este tipo de información.  

Los datos de los precios de productos de consumo masivo en el Mercado Central de Buenos Aires aportan claridad al debate. En dicho ámbito se consiguen productos que, cuando son colocados en las góndolas de las cadenas comercializadoras de gran escala, incrementan su valor entre un 50% y un 300%. En promedio, las frutas y verduras son comercializadas en supermercados un 162% por encima de los precios minoristas en el Mercado Central, los panificados un 211% o las carnes un 138%. Las variaciones dependen del producto que se escoja, el barrio que se releve, y la cadena de supermercado que lo comercializa.

Más que variación de precios, estamos en presencia de agentes económicos con la capacidad de imponer un precio de mercado. Los supermercados en Argentina tienen los márgenes más altos del mundo. Así, los actores concentrados de la economía logran apropiarse de una renta extraordinaria. Estas empresas obtienen enormes beneficios aprovechando su posición dominante como comprador (negociando plazo y entrega de los bienes con los productores), y, a su vez, como comercializador (estableciendo el precio de venta con un margen de ganancia excesivo). A ello, debe sumarse la dispersión de precios que existe aún en distintas sucursales de una misma cadena.

Estas dos situaciones ocurren con los productos que están por fuera del acuerdo voluntario de precios flexibles que está llevando adelante el Gobierno Nacional. En este sentido, Precios Cuidados vino a otorgar a los consumidores referencias, previsibilidad, y transparencia en la formación y evolución de los precios.

A su vez, si tenemos en cuenta los artículos que ingresaron desde el comienzo al programa constatamos que (en promedio) la variación de precios ronda un incremento del 4 % trimestral. Porcentaje menor al de cualquier índice relevado; y que demuestra que con esa evolución de precios las empresas siguen obteniendo ganancias, pero con márgenes razonables.

Lo más interesante es cuando se comparan las variaciones en los precios de los productos que se incluyeron en la ampliación del programa a través de la RED COM.PR.AR. Las PYMES, empresas familiares, y cooperativas que adhirieron a la política de precios de referencia para abastecer a comercios de barrio, arrojan datos significativos. Muchos pequeños productores han mantenido los precios desde que ingresaron a la RED. Esto demuestra quiénes están interesados en que la "inflación" se "dispare", y de esta manera puedan volver a obtener rentas extraordinarias avasallando una política que cuida el bolsillo de los argentinos, y quiénes se comprometen a poner un límite al abuso y la especulación de las empresas con posición dominante en el mercado.

En definitiva, los mismos que difunden mediciones abstrusas sobre la evolución de precios, son los que constantemente fogonean con el valor del dólar ilegal, en un contexto de desaceleración de precios y estabilidad cambiaria. Lo grupos económicos en verdad pretenden obtener ganancias elevadas a corto plazo, y para ello apuestan a una devaluación que les permita un aumento irracional de los precios. Por esto debemos evitar la incertidumbre y el miedo que generan los economistas opositores cuando hablan de actualidad. La inflación es la excusa que enarbolan para volver al pasado: lo que anhelan, es que las ganancias vuelvan a ser como antes, extraordinarias.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias