“A veces algunos se enojan, porque nosotros decimos que es un tema entre privados. No hay que confundir la empatía con las políticas públicas. Nosotros hemos sido empáticos desde el día menos uno, porque hemos visto venir este tema y lo hemos seguido de recontra cerca”, fue la respuesta del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo respecto de la situación de los morosos, en una conferencia de prensa que brindó en el Palacio de Hacienda, junto al viceministro, José Luis Daza, y el secretario de Finanzas, Federico Furiase.
El titular del Palacio de Hacienda insistió que la mora de una gran parte de la población es un tema entre privados, aunque se mostró más “empático” con este problema. Explicó que es necesario “separar la empatía de la política pública”, refiriéndose a que el Gobierno no utilizará el dinero de los contribuyentes para auxiliar a algunos. De todas maneras, resaltó que el Banco Nación se ocupó de refinanciar las deudas de sus clientes.
En un tono más amigable, Caputo contó que antes de que la mora fuera un problema: “nos juntábamos con los bancos y les decíamos que, si están prestando a una tasa del 5% / 8% mensual y los sueldos crecen a 2 a 2,5%, va estar bravo. Y, lo fuimos siguiendo el tema muy de cerca porque, como les digo, veíamos que era un tema que podía pasar”.
Dada la filosofía libertaria, aunque las autoridades hayan visto este problema, esperaban que los bancos ofrecieran a sus clientes una solución lo que finalmente, según Economía, comenzó a producirse. “Y, empezó a pasar. Nos juntamos muchas veces con los bancos, y la verdad es que les pedimos flexibilidad, que hicieran algo razonable, que tuvieran consideración y, debo decir, que la tuvieron. La verdad que la reacción de los bancos fue muy positiva”, afirmó Caputo. Cabe señalar que, a junio, se estima que cerca de 5 millones de personas tienen algún tipo de mora.
Refinanciación
La semana pasada el equipo económico mantuvo una reunión con los bancos, quienes les dieron “muy buenas noticias”. Caputo contó que las entidades financieras “estaban refinanciando estas moras a 3 años, a tasas de entre 20% y el 25% y que la mayoría ya estaba pagando”.
El ministro se ocupó de aclarar que esta baja de la morosidad “no se verá reflejada inmediatamente” dado que pasar “de deudor moroso a no moroso no es inmediato”, pueden llegar a pasar más de 3 meses.
Contemplando las dificultades que enfrentan los morosos, Caputo insistió en que es necesario separar la empatía de la política pública. “La empatía está y la responsabilidad por la política pública tiene que estar también y creo que estamos cumpliendo con las dos cosas”.
Consultado por las altas tasas que cobran las Fintech -que en algunos casos superan el 500%- el funcionario admitió: “Hoy no hay nada que les impida a ellos hacerlo, esa es la realidad”, pero puso en duda la sustentabilidad del negocio, al señalar que no cree que se pueda mantener el negocio con "tasas de ese tipo".
En este punto, volvió a insistir en que, en definitiva, “es un tema entre privados y, digamos, no creo que sea muy buen negocio para ellos si están haciendo”. Dejando la impresión de que alguna de estas empresas podría enfrentar problemas.
Dólares
Con la intención de responder a pedidos de otros sectores, como los desarrolladores, comentó que están trabajando con el Ministerio de Capital Humano, en ver que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (de respaldo del sistema previsional) licite depósitos a plazo largo para que los bancos financien más hipotecas, en vez de comprar hipotecas directamente. “Esto complementaría el crédito hipotecario y ayudaría a los desarrolladores”.
Asimismo, la flexibilización que permitirá a los bancos poder prestar en dólares a personas jurídicas, pero sin el requisito de contar con exportaciones o seguros en dólares, es una respuesta a los bancos que venían solicitando a la autoridad económica esta posibilidad.
A partir de la publicación del DNU correspondiente, se estima que este este viernes, todas las empresas podrán acceder a financiamiento en dólares. Esta medida cuenta con el respaldo del crecimiento de los depósitos en dólares, unos u$s40.000 millones.
También es un incentivo para impulsar a la Ley de Inocencia Fiscal, ya que los bancos estarán más interesados en mejorar la tasa en dólares por los depósitos.
Quizás ante el resultado de las encuestas, que muestran una caída importante en la imagen de la gestión oficial, el Gobierno comenzó a “escuchar” y, en algunos casos, a actuar.