12 de mayo 2008 - 00:00

Lula lanzó audaz paquete de medidas para impulsar empresas y exportaciones

Brasil lanzó hoy un programa de incentivos fiscales por unos 21.400 millones de reales (13.000 millones de dólares) para impulsar a los sectores industrial y exportador.

"El nuevo plan de 'política de desarrollo productivo' inaugura un nuevo ciclo económico", dijo el presidente Luiz Inacio Lula da Silva al presentar el programa.

En los proximos tres años se aplicarán exensiones fiscales por 13.000 millones de dólares para empresas industriales y exportadoras y se destinarán unos 25.000 millones dólares en inversiones en ciencia y tecnología, dijo en la ceremonia el ministro de Hacienda Guido Mantenga.

"Las exoneraciones de impuestos por 21.400 millones de reales se suman a otras exoneraciones que el gobierno ya está otorgando para alentar el crecimiento del país", dijo Mantega.

"Las medidas son ambiciosas y osadas pero son realistas porque están en condiciones de ser aplicadas", añadió.

En los 12 meses cerrados en marzo, Brasil registró un superavit primario equivalente al 4,46% del PIB, contra 4,19% registrado entre febrero de 2007 y febrero de 2008.

"El objetivo de la política industrial es aumentar las inversiones y las exportaciones para asegurar la prolongación de un ciclo de crecimiento", subrayó Mantega.

Una de las metas del plan es que hacia el 2011 las inversiones directas equivalgan a 21% del PIB contra 17% en 2007. Para este año el gobierno espera que las inversiones lleguen a 18% del PIB.

El crecimiento brasileño, que el año pasado fue de 5,4%, está sustentado por el consumo interno y una baja exposición a las turbulencias económicas mundiales, indicó Mantega.

"Existe optimismo entre los industriales y debemos asegurar un desarrollo sostenido para que Brasil ocupe un lugar más importante en el mercado internacional", afirmó.

"Necesitamos una nueva ola de exportaciones de Brasil", dijo al anunciar diversas iniciativas destinadas a simplificar y desburocratizar las ventas al exterior que en los últimos años crecen sostenidamente.

El plan abarca a 25 sectores; entre ellos informática, automotores, bienes de capital, petróleo, biocombustibles, defensa, minería, agroindustrias y textiles.

Buena parte de la gestión del plan recaerá sobre el banco nacional de fomento BNDES. Su presidente Luciano Coutinho dijo que el BNDES apoyará "inversiones productivas" en áreas en las que el país ya tiene un posición de privilegio mundial, como aeronáutica, minería, carne y biocombustibles; especialmente, el etanol.

"Tenemos que transformarlo en commodity", dijo Coutinho. Brasil es junto a junto a Estados Unidos el mayor productor mundial de etanol; una alternativa a la gasolina que el país sudamericano elabora a partir de la caña de azúcar, mientras que su competidor usa maíz.

La política industrial proyectada tiene cuatro objetivos: aumentar las inversiones fijas a 21% del PIB hacia el 2010; incrementar la participación brasileña en las exportaciones mundiales a 1,25% del comercio global (contra 1,87% en 2007) y elevar en los próximos dos años en casi 10% a 12.971 la cantidad de micro y pequeñas empresas brasileñas.

El ministro Mantega reiteró que Brasil constituirá un fondo soberano de hasta 20.000 millones de dólares para financiar inversiones de compañías brasileñas en el exterior.

El "fondo soberano" en el exterior estará destinado a financiar las inversiones y las adquisiciones de empresas brasileñas fuera del país.

"El objetivo es aumentar la competitividad de las empresas brasileñas en el exterior y su internacionalización", aseguró Mantega durante una ceremonia en Río de Janeiro, en la que el Gobierno anunció una nueva política industrial del país.

En la misma ceremonia el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que el Gobierno está interesado en favorecer la inserción de las empresas brasileñas en el exterior.

"Muchas empresas brasileñas están comprando empresas en otros países. Nadie imaginaba que Brasil llegaría a ser el segundo mayor inversor en países como Canadá y algunos de Latinoamérica", dijo Lula al recordar que la minera brasileña Vale, con una adquisición en el país norteamericano, se convirtió en la segunda mayor empresa canadiense.

Mantega dijo que el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), el banco oficial para el fomento al desarrollo y principal brazo financiero del Gobierno, será el principal operador del fondo.

"El fondo será basado en el trípode formado por recursos fiscales, reservas primarias y operaciones financieras", afirmó el ministro al relatar el origen de los recursos del fondo. Las reservas internacionales de Brasil actualmente están en el récord de cerca de 190.000 millones de dólares, un valor suficiente para pagar la deuda exterior del país, y son administradas por el Banco Central.

"Serán recursos fiscales y de operaciones financieras que serán repasados por el BNDES para auxiliar en la internacionalización de las empresas brasileñas en el exterior", aseguró Mantega.

Pese a que el fondo ayudará a reducir el exceso de dólares que ingresa al mercado brasileño, el ministro de Planificación, Paulo Bernardo Silva, aclaró hoy que su objetivo no es reducir la fuerte apreciación del real frente al dólar.

El dólar cayó la semana pasada a su menor nivel en nueve años y esa depreciación de la moneda estadounidense ha reducido el valor competitivo de las exportaciones brasileñas en el exterior y disparado las importaciones.

Dejá tu comentario

Te puede interesar