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7 de noviembre 2002 - 00:00

Lula recibió apoyo de grupo de empresarios

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Lula, un ex obrero metalúrgico que asumirá la presidencia el 1 de enero, reunió a dirigentes del PT con decenas de empresarios y dirigentes sindicales, con los que discutió la formación de un Consejo de Desarrollo Económico y Social, embrionario del entendimiento. "Creo en nuestra capacidad de llegar a este objetivo" de un pacto social, dijo a periodistas Alencar Burti, presidente de la Asociación Comercial de Sao Paulo, poco antes de comenzar la reunión con Lula en un lujoso hotel de Sao Paulo.

El empresario consideró fundamental que exista responsabilidad por parte de todos los grupos sociales y produtivos para encontrar un programa mínimo que sirva para el desarrollo de Brasil. Lula, quien ganó la presidencia moderando el antiguo discurso socialista del PT, ha declarado su objetivo de conciliar una política de disciplina fiscal y estabilidad macroeconómica con su declarada prioridad de combatir la secular pobreza en Brasil, un país de 170 millones de personas donde al menos 22 millones pasan hambre.

Brasil, con al menos 50 millones de personas viviendo en la pobreza, ostenta la cuarta peor distribución del ingreso en el mundo. Lula, quien aún no anunci los nombres de los integrantes de su gobierno, indicó el jueves que el futuro Consejo de Desarrollo Económico y Social debe tener una gran influencia en la elaboración de propuestas para que Brasil supere su dramática situación social.

El presidente electo pidió además un compromiso de todos los sectores sociales en el combate al hambre ya que, aseguró, esa es una batalla de toda la sociedad y no sólo del presidente. Burti, en tanto, reconoció que el poder adquisitivo de los trabajadores cayó en los últimos tiempos e indicó que en la nueva era política que comenzará en Brasil es necesario el sacrificio de todas las partes. "Tenemos que perder un poco hoy, para ganar más mañana, si no, todos perderemos", dijo el empresario a la agencia local Estado.

Por su lado, el titular del poderoso grupo de supermercados PIao de Azúcar, Abílio Diniz, elogió el diálogo establecido por el presidente electo asegurando que "todos tenemos el deber de colaborar".

 Las posiciones más duras fueron exhibidas por dirigentes sindicales. Joao Felicio, titular de la Central Unica de los Trabajadores (CUT), indicó que los trabajadores apoyaron a Lula en su campaña electoral pero no formarán parte del gobierno. "Jamás entraremos en un proceso de negociación en que la clase trabajadora brasileña acepte continuar perdiendo salarios", indicó.

Otros antiguos aliados de Lula, como el combativo Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), aún no han definido una postura concreta ante el futuro gobierno de Lula, con quien esperan encontrarse próximamente. El MST, que lucha por el socialismo y una radical reforma agraria en el país, aseguró el miércoles que sólo tomaría una posición tras un "contacto personal" con el presidente electo.

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