23 de mayo 2001 - 00:00

Maccarone define hoy reforma financiera que reclama Cavallo

A las 18, el flamante titular del Banco Central recibirá a banqueros para definir la reforma financiera que quiere Cavallo. Aunque desde Economía se insiste en que serán neutros los cambios, se estima que podría significar una expansión monetaria de $ 9.000 millones. Se modifica con esta reforma el régimen de encajes, vuelven los efectivos mínimos y se dan más facilidades a bancos para integrarlos. Cavallo sostiene que bajarían las tasas de interés pero, por el contrario, puede generar una caída en las reservas internacionales al volcarse a la compra de dólares. Son medidas peligrosas, especialmente cuando lo que siempre se destacó de la Argentina, además de la convertibilidad, fue la solvencia del sistema financiero.

Maccarone define hoy reforma financiera que reclama Cavallo
Los bancos y el Central intentarán acordar hoy cuánto dinero de los depósitos no podrán prestar las entidades desde junio. Pero antes que eso, también hoy los banqueros serán notificados de una reforma financiera que encarará el flamante titular del BCRA, Roque Maccarone. El dato es clave, porque contribuirá a determinar la disponibilidad de dinero que tendrá el mercado local, y los niveles de tasas de interés a los que podrán aspirar los ahorristas y los tomadores de crédito.

El acuerdo será complicado. Porque habrá que aplicar sintonía fina para evitar una explosión monetaria que podría generar la reforma de Maccarone, de no adaptarse los encajes a las nuevas reglas de juego que tendrán los bancos para operar desde el viernes de la semana que viene.

Ingredientes

En síntesis, la reforma de Maccarone contendrá los siguientes ingredientes técnicos:

- Volverán a crearse los «efectivos mínimos»: el nombre técnico que tenían los encajes (es decir, la porción de los depósitos que no pueden prestar los bancos) antes de la convertibilidad.

- Esos «efectivos mínimos» se aplicarán exclusivamente sobre los depósitos en cuentas corrientes y cajas de ahorros. Los plazos fijos y los otros tipos de depósitos seguirán sujetos, como hasta ahora, a los «requisitos mínimos de liquidez».

- Los «requisitos mínimos de liquidez» continuarán constituyéndose con: a) depósitos en el Deutsche Bank, sucursal Nueva York, b) pases con el Banco Central (es decir préstamos que le hacen las entidades al BCRA), c) un bono por u$s 2.000 millones que creó Domingo Cavallo a 9% para colocar entre los bancos.

- En cambio, los «efectivos mínimos» (es decir, las inmovilizaciones de depósitos en cuentas corrientes y cajas de ahorros, que hasta ahora se hacen con «requisitos mínimos de liquidez») se conformarán de dos maneras. Una: el dinero que tienen en caja las 4.400 bocas de atención al público (entre casas matrices y sucursales) del sistema financiero local. Dos: el dinero que tienen depositado las entidades en el Banco Central (depósitos a la vista).

Esta reforma de Roque Maccarone podría significar una expansión monetaria de 9.000 millones, entre pesos y dólares.
Ese es el dinero que mantienen usualmente los bancos repartidos entre sus bocas de atención al público para afrontar sus necesidades cotidianas de efectivo de las sucursales. Hasta ahora, por razones prudenciales, ese dinero no se podía computar en los encajes.

Reforma

En el fondo, esta medida fue motorizada por Domingo Cavallo cuando reformó por decreto la Carta Orgánica del Banco Central, no bien consiguió la aprobación de las facultades legislativas extraordinarias para el gobierno de Fernando de la Rúa.

Precisamente la intención de aquella reforma (en el artículo 28) fue expandir la capacidad prestable de los bancos, al permitirles computar como encajes el dinero mantenido en las cajas de los bancos. Por aquel entonces, el ex presidente del Banco Central
Pedro Pou se opuso a reglamentar aquella iniciativa de Cavallo. Ese fue, en el fondo, el detonante del deterioro de la relación de Pou con el gobierno, que terminó con su destitución. Pero llegado Maccarone al Banco Central, apareció un nuevo obstáculo a la idea de Cavallo sobre expandir el crédito con un pase de galera y bastón: los técnicos del FMI, advertidos de los alcances de la reforma de la Carta Orgánica, se opusieron enfáticamente a la expansión monetaria.

Compensación

Es en este contexto en el que se instrumenta esta reforma: para adaptar el funcionamiento de las entidades a la nueva Carta Orgánica del Banco Central. Por eso en el BCRA se dice que no habrá expansión del crédito interno y que la creación de unas inmovilizaciones con dinero en poder de los bancos (los «efectivos mínimos») será compensada a través del aumento de los requisitos mínimos de liquidez. En cambio, en el sector privado hay quienes dicen que la reforma generará una mayor liquidez. Y no sólo eso: además, les dará mayores ventajas relativas a los grandes bancos (con muchas sucursales y, por ese motivo, forzados a tener mucho dinero en efectivo) frente a los bancos mayoristas y de inversión, y las compañías financieras (con pocas o ninguna sucursal). Ese será precisamente el punto sobre el cual deberán acordar los bancos con el Central: cuál será el nuevo nivel de los requisitos mínimos de liquidez, que actualmente alcanzan 18% de los depósitos. Ese acuerdo será clave para determinar el nivel de liquidez de junio.

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