Con deuda a corto plazo y piso en las tasas, Guzmán sumará fondeo

Economía

Apunta a colocar mañana al menos $110.000 millones a muy corto plazo para renovar los $93.000 millones que vencen y ampliar el endeudamiento neto. Como adelantó Ámbito, no habrá dólar linked.

Como adelantó Ámbito, el Ministerio de Economía sostendrá en la última licitación de deuda en pesos de agosto la estrategia que la semana pasada le permitió revertir el traspié de la primera operación del mes: un combo de letras de muy corto plazo, algunas de ellas con garantía de rendimientos mínimos para atraer a los inversores. Aunque esta vez la colocación tendrá como anabólico el debut del programa de Creadores de Mercado, mediante el cual los 13 bancos y ALyC participantes podrán intervenir en una segunda vuelta que permitirá ampliar el fondeo del Tesoro en hasta un 20%. Así, el equipo de Martín Guzmán buscará cerrar el rollover mensual.

La Secretaría de Finanzas anunció que irá en busca de al menos $110.000 millones, un monto que igualmente es ampliable en caso de haber mayor demanda por parte del mercado. El número muestra la intención oficial de incrementar la cuenta del endeudamiento neto mensual, que hasta ahora acumula alrededor de $10.000 millones (rollover del 105,5%). Es que el próximo martes, el día en que se liquidará la licitación, vencen cerca de $93.000 millones de una Ledes y una Lepase. Los pesos que consiga por sobre ese monto le servirán a Guzmán para engrosar el fondeo, cubrir parte del déficit fiscal y acotar las necesidades de asistencia monetaria del Banco Central, que se aceleraron en los últimos meses.

La intención oficial es rebalancear la composición del financiamiento acumulado, en línea con la meta presupuestada de cubrir no más del 60% del déficit con emisión monetaria durante 2021. La premisa es que una mayor emisión contribuiría a aumentar las presiones sobre el dólar. Hasta julio, ese objetivo se cumplió. Pero el traspié en la primera licitación de agosto (cuando sólo se renovó el 65% de los vencimientos semanales) y la reactivación del gasto en la previa de las elecciones hicieron que en la primera quincena el Central girara utilidades al fisco por $200.000 millones. Así, el financiamiento acumulado hasta ahora, pasó a estar compuesto en un 63% con emisión y 37% con deuda en pesos.

Mañana se realizará la primera vuelta de la licitación. El equipo de Finanzas, con Rafael Brigo y Ramiro Tosi a la cabeza, puso sobre la mesa un menú de cinco letras cortas en pesos. Como adelantó Ámbito, pese a la creciente búsqueda de cobertura contra una potencial devaluación poselectoral (que el Gobierno descarta de plano), no habrá bonos dólar linked. Los funcionarios evalúan volver a ofrecerlos en septiembre para aprovechar la demanda de este tipo de instrumentos y dar una señal contraria a las expectativas de depreciación. Pero en esta oportunidad ven más potencial en los activos a tasa fija y tampoco quieren “abusar” de las emisiones atadas al tipo de cambio, que ya fueron utilizadas en la primera subasta del mes.

Habrá tres Letras a Descuento (Ledes) a noviembre, diciembre y enero; una a Tasa Variable (Lepase) a noviembre; y una atada a la inflación (Lecer) a febrero, que será la única que podrán integrar los bancos como encajes debido a la duración mínima de 180 días que establece la normativa. Con un mercado en modo electoral dominado por el cortoplacismo, el costo de sostener el financiamiento neto será emitir deuda a seis meses o menos de duración. A la luz de la experiencia de la última licitación, en la que más de la mitad del monto adjudicado se concentró en la letra más corta, esta vez los funcionarios fijaron algunos incentivos y límites para intentar repartir más el flujo de pesos hacia los distintos instrumentos.

Por un lado, fijaron un tope de $45.000 millones para la Ledes a noviembre, la más corta. El resto de las letras tiene un monto indicativo pero ampliable. Además, esta vez definieron un precio máximo para las Ledes a diciembre y enero de $885,75 y $856,15 por cada $1.000 de valor nominal respectivamente, que en la práctica garantizan un piso de tasa de 38,6% y 40,1%. Una fuente de Economía le dijo a este diario que esos precios máximos están un poco por debajo de lo operado ayer en el mercado secundario y apuntan a convalidar un piso de rendimiento real positivo (por sobre la inflación) de entre 1 y 1,5% “para inducir a que (los inversores) se muevan más largo y no se concentren todos en noviembre”.

Nicolás Rivas, trader de BAVSA, consideró que las tasas mínimas “están algo por debajo de lo que salió en la licitación anterior (39,5% y 40,5% para esos mismo instrumentos)”. Y agregó: “No me parece que estén en la posición de bajar tasas por lo que me parece medio raro. Tal vez corten más arriba en tasa (menor precio), como en la licitación pasada”.

En esta operación, además, debutará el relanzado programa de Creadores de Mercado, una iniciativa que busca llevar mayor liquidez a los instrumentos de deuda pública. Los 13 bancos y sociedades de Bolsa (ALyC) inscriptos y seleccionados para actuar como aspirantes a market makers podrán participar de una segunda vuelta de la licitación que se realizará el lunes entre las 11 y las 13:30, el día hábil posterior a la primera ronda.

Allí, podrán suscribir en total hasta un 20% extra por sobre el monto adjudicado el viernes y al mismo precio de corte de la primera vuelta. Luego, estos aspirantes deberán mantener ofertas de compra y venta de estos títulos en el mercado secundario por al menos el 60% de la rueda (tres horas) y de los instrumentos elegibles, y operar al menos el 1,5% del volumen negociado diariamente.

“Seguiremos profundizando la normalización del mercado de pesos en el marco de la sostenibilidad, con rendimientos reales positivos acordes a nuestro desempeño”, dijo ayer Brigo, ante la cámara de aseguradoras (Avira), en su primera exposición pública como secretario de Finanzas y en medio del debate entre el oficialismo y Juntos por el Cambio respecto de la distinción entre el endeudamiento en dólares y en moneda local.

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