Martín Guzmán: "Deuda en moneda extranjera es un ataque a la capacidad de implementar políticas públicas"

Economía

El ministro de Economía, expuso ante senadores y diputados sobre la renegociación de la deuda contraída con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y criticó a los economistas de Juntos por el Cambio que "mezclan emisión de deuda en dólares con emisión denominada en pesos"

“El tema de la deuda es un tema de fundamental importancia para nuestra sociedad y nuestra economía”, así comenzó el ministro de Economía, Martín Guzmán este jueves en el Congreso Nacional al exponer ante senadores y diputados sobre las condiciones en las que se está renegociando la deuda contraída con el Fondo Monetario Internacional (FMI) durante el gobierno del expresidente Mauricio Macri. El ministro reseño los problemas que se encontró respecto de la deuda. Los inconvenientes fueron:

  • El endeudamiento insostenible en deuda extranjera (que anula toda posibilidad de crecimiento)
  • La falta de posibilidades de financiamiento en pesos (producto de la dinámica de endeudamiento y la salida de capitales)
  • Carry Trade o especulación financiera que se dio cuando ingresaron capitales de corto plazo y la tasa de interés al estar en niveles muy elevados.

Resumió que la deuda creció u$s 100.000 millones durante el anterior Gobierno, y que pasó a representar del 62% al 77% en relación al PIB en tanto que los tenedores de deuda en el exterior pasaron de ser el 28,5% al 48,6%. Básicamente explicó Guzmán “fueron lo que en el 2018 salieron de las posiciones de deuda y generaron una corrida”.

El ministro dijo que cuando el Gobierno de Alberto Fernández asumió en diciembre "teníamos un endeudamiento insostenible en moneda extranjera. La carga de la deuda estrangulaba toda posibilidad de crecimiento económico y desarrollo”.

Defendió la gestión de la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner al indicar que “a diciembre 2015, Argentina tenía una carga de deuda y secuencia de vencimientos que hipotecaban oportunidades de desarrollo de nuestra nación”. Pero, enfatizó que “el endeudamiento en los cuatro años (del gobierno de Mauricio Macri) siguientes fue de u$s 100.000 millones. Una cifra de enorme magnitud", resumió el funcionario.

El tema de la deuda con el FMI estuvo presente en su presentación al indicar que es necesario llegar a un acuerdo pero “de manera equitativa” porque “los acreedores son responsables cuando un deudor entra en una situación insostenible”. En realidad, este argumento de la responsabilidad compartida en otorgar un préstamo con un esquema de pagos que resulta bastante difícil pensar que se podían hacer, hasta el momento por parte del Fondo no ha tenido una respuesta positiva.

La única “autocrítica” del organismo la suele realizar post pero no necesariamente significa un cambio de políticas o facilidades y menos aún quita del préstamo.

Para el ministro Guzmán en la restructuración con el FMI “la sostenibilidad debe ser el principio rector. Necesitamos un acuerdo sostenible y vamos a defender con firmeza los intereses de nuestra patria”, argumentó el funcionario ante los legisladores. “Más que un buen acuerdo (con el Fondo) lo que necesitamos es un acuerdo sostenible”, enfatizó el funcionario.

Recordó que los vencimientos con el FMI incluyen 17.800 millones de dólares para el 2022 de capital y 18.900 millones de dólares para el 2023 a lo cual se suman los intereses más sobrecargos de la tasa de interés por el tamaño del préstamo por haber excedido su cuota. Reiteró su reclamo ante el organismo multilateral por los sobrecargos que consideró que no corresponden por lo que debe ser la misión de fortalecer la estabilidad financiera económica global.

“Este es un enorme problema para el futuro de nuestra Nación. Es el mayor daño en cuanto a la intrusión que se hace en la soberanía para decidir las políticas públicas” y sentenció Guzmán “deuda en moneda extranjera es un ataque a la capacidad de implementar políticas públicas”.

En esta línea de pensamiento para el ministro de Economía, la situación se agrava cuando “se toma deuda con el FMI porque el problema es mayor” y explicó que el gobierno intenta que sea resuelto “por quien lo tiene que resolver que es la Republica Argentina”.

Respecto a los números indicó que el crecimiento de la deuda en relación al PBI, en 2019 llegó al 88,8% y en el 2020 al 102,8% “por la caída” del producto durante la pandemia.

El ministro aprovechó para agradecer al Congreso su participación para resolver el tema de la renegociación de la deuda con privados.

También aprovechó el funcionario para defender el endeudamiento en pesos al señalar: “cuando se critica el endeudamiento hay que destacar el endeudamiento récord en moneda que no emitimos (u$s) y la que se realiza en moneda que sí emitimos ($) para mantener las capacidades productivas”, en medio de una pandemia.

Informe

Un informe elaborado en el Ministerio de Economía resume la posición oficial respecto de la deuda externa. Ahí se sostiene que los economistas de Juntos por el Cambio dicen que el Gobierno del Frente de Todos aumentó la deuda en u$s 30.000 millones y que la llevó al nivel récord de u$s 341.000 millones. De esta forma, “buscan instalar la idea de que este aumento de la deuda es, en términos relativos, mayor al que tuvo lugar durante los cuatro años del gobierno de Macri”. “Esta conclusión es falsa y se basa en un análisis forzado tendencioso y parcial en el que omiten dos aspectos fundamentales”, enfatiza el trabajo.

Al respecto, se explica que “mezclan emisión de deuda denominada en dólares con emisión de deuda denominada en pesos” y remarcó que “el actual gobierno emitió deuda en pesos, prácticamente no tomó dólares prestados”.

También denuncia que “omiten el contexto de pandemia mundial (la crisis global más grande de los últimos 100 años) que mermó los ingresos fiscales y al mismo tiempo demandó gastos extraordinarios para mitigar sus efectos sobre la actividad económica y las familias argentinas (IFE, Repro, reacondicionamiento del Sistema de Salud, vacunas, etc.).”

El informe del Ministerio de Economía precisa que “el gobierno de Mauricio Macri aumentó la deuda denominada en dólares , en u$s 100.000 millones durante su mandato: pasó de u$s 148.881 millones en diciembre de 2015 a u$s 249.047 millones a diciembre de 2019. En tanto, la deuda pública nacional total pasó de u$s 222.703 millones a u$s 320.629 millones”.

Se remarca que el stock de la deuda denominada en dólares creció aún más que la deuda total: la primera lo hizo en u$s 100.000 millones mientras que la última subió u$s 98.000 millones. Es decir, un 102% del aumento de la deuda total.

Asimismo se señala que “otra característica de este irresponsable proceso de endeudamiento fue su brutal velocidad: entre diciembre de 2015 y marzo de 2018 se incrementó la deuda pública denominada en moneda extranjera en más de u$s 80.000 millones”.

Guzmán a través de este trabajo explica que, en estas circunstancias, el gobierno de Macri decidió acudir al FMI solicitando un acuerdo “StandBy” por el cual se efectuaron desembolsos por u$s 44.000 millones aproximadamente. Pero, “este Acuerdo no contribuyó ni a estabilizar la macroeconomía ni a incrementar la capacidad productiva: sirvió para financiar la fuga de capitales y cancelar deuda con acreedores privados, la cual ya se encontraba en una situación de insostenibilidad, debiéndose haber reestructurado en aquel momento”.

Contrariamente a lo que sostienen las autoridades del gobierno anterior afirma el informe, la deuda pública en moneda extranjera siguió aumentando durante la vigencia del acuerdo con el FMI: entre junio-18 y diciembre-19 creció en más de u$s 19.000 millones.

Reestructuración

Para resolver el problema del endeudamiento externo, el gobierno del Frente de Todos realizó dos operaciones de reestructuración sobre la deuda en moneda extranjera con acreedores privados: una para los títulos emitidos bajo ley externa y otra para los emitidos bajo jurisdicción argentina.

Tomadas en conjunto, ambas operaciones permitieron reestructurar títulos elegibles por más de u$s 100.000 millones, recibiendo un nivel de consentimiento histórico del 99,65%.

La reestructuración que se logró incluye – enfatizó Guzmán - una reducción de la tasa de interés promedio de 7% a 3,07% y una disminución del capital adeudado del 1,9%.

Ambos canjes generarán para la República Argentina un ahorro en los desembolsos previstos para el período 2020-2024 de u$s 42.000 millones.

“El actual gobierno prácticamente no se endeudó en dólares, sino que se financió casi totalmente en pesos”, suele afirmar Guzmán al tiempo que indica que el gobierno del presidente Alberto Fernández “ha tomado deuda en pesos para reactivar la economía que se encontraba, al asumir, en una situación crítica producto del fracaso de las políticas económicas del Gobierno de Juntos por el Cambio, y que luego se agravó por la irrupción de la pandemia”.

El contra ataque de Guzmán es afirmar que “cuando desde Juntos por el Cambio cuestionan este endeudamiento en pesos implica que están sugiriendo que lo correcto para ellos sería realizar un brutal ajuste fiscal en el medio de una doble pandemia (la herencia macrista y el coronavirus)”.

El ministro sostiene que “para poder financiarnos en pesos, hubo que reconstruir el mercado de deuda doméstica que se encontraba paralizado desde agosto de 2019, cuando el gobierno anterior re perfiló los títulos del tesoro”. Esta tarea “es una política necesaria para recuperar la soberanía monetaria, construir una curva de rendimientos en moneda propia que brinde opciones de ahorro y permita el financiamiento para el sector público y privado, asegurando de este modo la estabilidad de mediano y largo plazo”.

Al respecto, puntualizó que el Gobierno Nacional adoptó la estrategia de normalizar su funcionamiento con la consigna clara de bajar las tasas de interés a niveles compatibles con la reactivación económica y la sostenibilidad de la deuda.

El ministro Guzmán suele señalar que “esta tarea fue encarada exitosamente a lo largo de todo el año 2020. Las tasas de refinanciamiento fueron creciendo para consolidarse significativamente por encima del 100% durante la segunda mitad del año 2020, lo que permitió obtener un financiamiento neto positivo del orden de los $ 386.727 millones (equivalente al 19,2% del total de vencimientos del año), clave para solventar las políticas públicas desplegadas en el marco de la pandemia del covid-19”.

Durante los primeros siete meses de 2021, esta tendencia se mantuvo y las tasas de refinanciamiento permitieron obtener recursos adicionales por $ 390.910 millones. Esta normalización del mercado de deuda en moneda doméstica ha permitido reducir la asistencia financiera por parte del BCRA.

El trabajo refuta la posición de los economistas de Juntos por el Cambio que, afirma “critican enfáticamente el rol del BCRA como fuente de financiamiento, incluso en situaciones de crisis graves como la que enfrentamos producto del fracaso de sus políticas y su agravamiento por la pandemia”.

“Prefieren tomar deuda en moneda extranjera con inversores externos. Y así nos fue -afirmó-. Cuando el Tesoro se financia con BCRA no se está financiando con un Estado aparte. Es el Banco Central de la República Argentina y no en la República del Banco Central”.

Se indica en el trabajo, a modo de conclusión, que “la deuda que tomaron (en el anterior Gobierno) la usaron para privilegiar a los acreedores: recurrieron a un crédito con el FMI con el objetivo de destinar una parte al pago de una deuda insostenible con los acreedores privados y otra, para financiar la fuga de capitales”.

Sostenibilidad como política de estado

El PEN impulsó la Ley de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública (aprobada en marzo de 2021) que refuerza la participación del Congreso en la definición y autorización de las políticas de endeudamiento público nacional en moneda extranjera, mediante:

  • La obligatoriedad de que la Ley de Presupuesto General de la Administración Nacional de cada ejercicio prevea un porcentaje máximo para la emisión de títulos públicos en moneda extranjera y bajo legislación y jurisdicción extranjeras respecto del monto total de las emisiones de títulos públicos autorizadas para ese ejercicio.
  • La necesidad de que todo programa de financiamiento u operación de crédito público realizados con el FMI, así como también cualquier ampliación de los montos de esos programas u operaciones sea aprobada expresamente por Ley.
  • La prohibición de que la emisión de títulos públicos en moneda extranjera y bajo legislación y jurisdicción extranjeras, así como los programas de financiamiento u operación de crédito público realizados con el FMI (incluyendo sus ampliaciones) se destinen a financiar gastos primarios corrientes, a excepción de los gastos extraordinarios.

EVOLUCIÓN DE LA DEUDA PÚBLICA 2015-2021

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