Los mercados del mundo recibieron ayer una noticia inesperada: la actividad manufacturera de los Estados Unidos se expandió, en abril, al ritmo más veloz del último año. Esto indicaría que la principal economía del mundo no se estaría desacelerando tan abruptamente como varios analistas pronosticaban. El mercado continúa muy volátil y reacciona ante cualquier dato que se da a conocer sobre el andar de la economía. En cuanto a lo que sucederá con la tasa de interés, los analistas no llegan a un consenso sobre la decisión que tomará la Reserva Federal. Sin embargo, coinciden en que este viernes, cuando se conozca el desempleo en EE.UU., el panorama se despejará en buena parte. La tasa a 10 años ayer subió 2 centésimas, a 4,64%.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En el mercado local, los títulos indexados en pesos tuvieron una jornada dispar el lunes. Al conocerse que la inflación de abril podría ser de 0,8%, estos papeles estuvieron acomodando sus precios. El malestar de los inversores con respecto a los datos que difunde el INDEC continúa. Insisten que, al manipularse la información, el gobierno está llevando a cabo un default encubierto. Sin embargo, no se desprenden de estos bonos porque saben que, con un dólar estable, el rendimiento es todavía superior a 13% anual.
El dólar continúa estable en $ 3,085 para la venta en el mercado mayorista. En las casas de cambio se están negociando montos récords, los cuales superan los u$s 600 millones. En la última semana, el Banco Central perdió protagonismo ante los bancos privados, que compraron fuerte para cubrir posiciones. Para lo que queda de la semana se espera que el monto negociado se reduzca y que la autoridad monetaria vuelva a ser protagonista. Por otro lado, la moneda brasileña continúa apreciándose: el lunes cerró en 2,032 reales por dólar. Se espera que en las próximas semanas cierre por debajo 2 reales, ya que el Banco Central de Brasil dejó claro que no hará lo imposible para que la moneda brasilera se aprecie.
El Banco Central colocó el lunes más de 1.000 millones de pesos en Lebac y Nobac. Lo llamativo de esta operación es que 81 por ciento del monto se colocó en letras a tasa fija, cuando hace una semana los inversores se volcaban por las opciones de tasa variable que ajustan por la tasa Badlar. Este cambio constituye una buena noticia para la entidad dirigida por Martín Redrado ya que, al colocar deuda a tasa fija, reduce la exposición del Central a futuros cambios en la tendencia de las tasas.
Dejá tu comentario