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16 de noviembre 2023 - 17:51

Mejoran las perspectivas para la actividad: qué puede pasar con el empleo

En el último REM, los analistas mejoraron su proyección en relación al nivel de actividad económica para este año, con un crecimiento en el tercer trimestre en la medición sin estacionalidad. Una dinámica que ayudaría a sostener los niveles de empleo.

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En el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) que realizó el Banco Central, los analistas mejoraron sus proyecciones para la evolución de la actividad económica para 2023. Una dinámica que, en caso de concretarse, permitiría sostener el crecimiento en los niveles de empleo.

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Según los datos del REM, durante el tercer trimestre el PBI presentó una expansión de 2,3% sin estacionalidad, mientras que en 2023 la contracción sería del 2%, una perspectiva que mejoró en 0,8 p.p. con relación al relevamiento previo.

En ese escenario, es esperable que el empleo continúe su senda de crecimiento. Aunque, tal como advirtieron analistas, podría tratarse de puestos de trabajo “de menor calidad”, a la vez que se acentuaría el incremento del sector “independiente”.

Según los datos difundidos por el Ministerio de Trabajo, en base a los datos del SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentina), en agosto el empleo registrado presentó una variación del 0,3% mensual (35,6 mil personas más) y del 4,1% (528,7 mil trabajadores) con respecto al mismo mes del año anterior. Encadenó, así, 32 meses en alza.

Para septiembre, los datos de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) estimaron que el nivel de empleo privado registrado “se mantiene constante en relación a agosto”, mientras que en términos interanuales el “nivel de empleo asalariado registrado se incrementa 2%”.

Al analizar la evolución del empleo y proyectar qué puede esperarse para la última parte del año, Tomás Álvarez Kuhnle, economista de Analytica, señaló: “La cantidad de trabajadores muestra reiteradas subas. Sin embargo, su composición empeoró. En el segundo trimestre, el 48% de los trabajadores estaban en relaciones informales, 2,4 puntos porcentuales por encima del nivel de 2017, denotando una pérdida en la calidad que se sostiene desde la crisis del 2018”.

Este indicador es especialmente relevante por el comportamiento contracíclico de la informalidad; es decir, en períodos de crecimiento es esperable una caída de la informalidad y viceversa. Al observar lo que sucede adentro del empleo registrado, también se evidencia una pérdida de calidad en tanto la participación del empleo privado registrado cae versus los monotributistas, con pérdida de la protección de las instituciones laborales, principalmente de las negociaciones colectivas en períodos inflacionarios”, detalló el analista a Ámbito.

En ese marco, al analizar cómo puede evolucionar en los próximos meses, Álvarez Kuhnle remarcó: “La modalidad del mercado de trabajo parece ser la de la expectación y la incertidumbre. No se esperan aún severas caídas, pero tampoco una recuperación, por tanto, se sostienen relaciones con flexibilidad contractual y menores costos”.

En tanto Martín Kalos, director de EPyCA Consultores, señaló: “No vemos un problema en el empleo, pero tampoco vemos un motor de creación de empleo formal, registrado y con buenos salarios: vemos creación de empleo no registrado y/o precarizado. Porque del lado de las empresas formales, que pueden demandar empleo, tenemos cierta recuperación del sector agro y los servicios e insumos asociados, pero una industria que tiene poco horizonte de previsibilidad por la falta de dólares para importar”.

“Entonces, en ese escenario, el sostenimiento del nivel de actividad tiene mucho que ver con el agro, mientras que la industria tiene sectores que están cayendo. Los datos no lo muestran, pero probablemente los datos de octubre empiecen a mostrar caída en algunos sectores industriales. Porque en ese mes se exacerbó bastante la dificultad de acceder a dólares para poder importar”, señaló Kalos, quien concluyó: "El empleo tiene chances de sostenerse, o de crecer levemente, pero en base a empleo no registrado o precarizado, con monotributo o cuentapropismo, más que en relación de dependencia".

En la misma línea, desde la consultora LCG señalaron que, “aunque la creación del empleo continúa, la calidad de los puestos creados es cada vez menor”. “En agosto, un 49% del empleo registrado correspondió a empleo monotributista o casas particulares, mientras que solo el 22% respondió a la creación de puestos de asalariados privados. Se acentúa la dinámica que se ve desde hace 10 años”.

Para los próximos meses esperamos que se sostenga la dinámica de creación de empleo de menor calidad la que podría acentuarse aún más en la medida que la actividad se mueva a la baja como lo proyectamos”, señalaron desde la firma.

En tanto, desde la consultora Sarandí analizaron qué puede esperarse en materia de empleo para el 2024 y cómo puede variar según las medidas que adopte la nueva administración: “Las rigideces de un mercado muy inflexible y un relativo sostenimiento de la demanda de bienes y servicios oficiaron de malla de contención de los puestos de trabajo, a pesar de la caída del PBI. Hoy la desocupación se mantiene en los niveles más bajos desde 2015. Un escenario donde se liberen las restricciones rápidamente y se lleve a cabo un recorte fiscal agresivo podría decantar en una depresión económica muy pronunciada, que afecte los niveles de empleo privado como ocurrió a inicios del siglo”.

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