En medio del derrumbe de los títulos de deuda local, Ámbito entrevistó a Javier Timerman, socio de AdCap Grupo Financiero.
Javier Timerman
En medio del derrumbe de los títulos de deuda local, Ámbito entrevistó a Javier Timerman, socio de AdCap Grupo Financiero.
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Periodista: ¿Por qué hubo un derrumbe de los bonos CER?
Javier Timerman: Los bonos del CER venían de un de rally que se intensificó en marzo con la guerra cuando el mercado empezó a ver un único riesgo: inflación en todo el mundo. La salida por flujos de mayo inicia la corrección y esta caída está muy conectada con un riesgo de rollover de la deuda, pero durante esta administración: la última licitación ya había salido muy mal y el mercado empieza a ver que pueden aparecer medidas del Banco Central obligando a los bancos a incrementar posiciones en el Tesoro.
P: ¿Impacta la expectativa de un salto en el tipo de cambio?
J.T.: Los altos niveles de inflación hacen pensar que no va a haber más remedio que una devaluación y eso le quita atractivo a los bonos CER. Eso explica por qué los rescates se están yendo al CCL o a dólar link. Pero no hay una sola causa. Empezó a asustar porque de repente la mayoría de la capacidad del Gobierno de emitir más deuda era atada al CER. Sumale la discusión sobre un posible reperfilamiento, que se pensó que iba a ser post electoral. Por eso al principio la deuda que más sufrió fue la de pasadas las elecciones.
P: ¿Existen condiciones para un reperfilamiento?
J.T.: Personalmente, yo creo que no, sea quien fuese el Gobierno. Todos los que estamos en este mercado entendemos que fue un error el reperfilamiento del Gobierno anterior, y creo que esa lección esta asumida por los policymakers. Dañaría al crédito argentino, público y privado, y al futuro saneamiento de la economía. Pero el mercado tiene que tomar recaudos necesarios, porque esto ya pasó en el pasado. Que esa discusión empiece a circular altera el sentimiento del mercado. La calidad de nuestro crédito deberían ser políticas de Estado y los potenciales policymakers deberían aclarar sus posiciones para tranquilizar el patrimonio de todos los argentinos.
P: ¿Por qué en lo personal cree que no es posible un reperfilamiento?
J.T.: Es como la reestructuración agresiva de deuda, después te termina saliendo más cara, de hecho después de 2020 nunca accedimos al crédito. Lo mismo con un reperfilamiento. Si haces algo para aprovecharte de una situación pensando que va a aliviar el presente, a la larga te lo terminan cobrando de otra manera.
P: ¿El equipo económico actual tiene esta misma mirada?
J.T.: Creo que si, y sino sería un error. Van a tener que dar señales que el mercado está exigiendo, como el cumplimiento del acuerdo con el FMI. También solucionar de alguna manera esta brecha que impide la acumulación de reservas, pese al récord de exportaciones. Todos los fondos extranjeros con los que hablo miran atentamente las reservas porque creen que ese es el problema.
P: ¿A quién le atribuye las versiones de un posible reperfilamiento?
J.T.: A nadie en particular, es natural que ocurra. Si bien la deuda argentina es baja, cuando la medís en todas las formas de medición de deuda-producto, o deuda en manos públicas respecto de privadas, es una deuda sostenible. Pero dada la sensibilidad de nuestra historia crediticia, especialmente de lo que pasó en el último gobierno que reperfiló la deuda antes de terminar su mandato, es lógico q el mercado le preocupe qué van a hacer si vuelven. Con nuestra historia crediticia, el esfuerzo tiene que ser de todo el establishment político-económico de tranquilizar al mercado. Porque sino el mercado es como un caballo: hay que subirse y domarlo, si lo dejas andar solo es peligroso.
P: Habla de la política en general, ¿qué deberían hacer las dos coaliciones?
J.V.: No hay que responsabilizar a la oposición por lo que pasa. Así como en 2019 creí que Alberto Fernández debía salir a hablar, es importante dada la volatilidad y los riesgos que hay, que van a terminar afectando a todos que tienen ambición de poder, que expliquen su plan lo antes posible. Parte de su compromiso debe ser salir a decir lo más claro posible qué harían con la deuda en pesos, para que este miedo de reperfilamiento se reduzca. Y en el oficialismo, lo mejor es que acuerden una política económica y la lleven a cabo, implementándola con una sola cabeza, que no sea todo un tira y afloje. Y empezar a acumular reservas.
P: ¿Si vuelve Juntos por el Cambio en 2023, podría volver a reperfilar?
J.T.: La medida de reperfilamiento a fines de 2019 fue una última medida en un contexto muy particular que obligaba a elegir entre el peor de los males. Creo que un gobierno que pueda arrancar con cierta confianza del mercado local, debería poder rollearla sin problemas: estamos hablando de solo el 7% del PBI de deuda en pesos en manos de privados.
P: ¿Qué cree que puede pasar con la brecha cambiaria?
J.T.: Se va a esperar que parte de esta deuda vaya al CCL, pero mientras que el dólar suba con tranquilidad, no veo que esto termine en una corrida cambiaria. No es lo que estamos viendo. Parte del dinero va a fondos de money market y no al dólar. Me parece que el Gobierno debería apurarse en hacer intervenciones, es la única forma dado el dramatismo de las caídas y porque la curva de pesos que es el activo más importante para financiarse.
P: ¿Cómo vio la intervención del Banco Central del día de este jueves?
J.T: Es una estrategia adecuada, pero debería haber sido más temprana. Lo que veo en los bancos centrales del mundo es que cuando intervienen tienen que poner toda la munición lo antes posible, de a poco no funciona. Porque una vez que el mercado empieza a pensar que vos no estás dispuesto a sostener tu propia deuda, las consecuencias son las que vimos. Hay poco tiempo para los próximos rollovers, necesitás que la deuda vuelva a tasas normales.
P: Hacia adelante, ¿qué va a pasar con los bonos CER?
J.T.: Me parece irracional que la deuda rinda 20 puntos por encima de la inflación, porque no va haber reperfilamiento. Cuando el mercado se tranquilice se debería estabilizar.
P: ¿Por qué el programa con el FMI no está funcionando para tranquilizar al mercado?
J.T.: Porque sigue sin haber ownership del programa económico: de las dos principales coaliciones que lo aprobaron en el Congreso, ninguna aprobó los términos económicos por diferentes razones. Lo que se necesitaba era que ambas fuerzas pudieran ponerse de acuerdo en políticas de largo plazo, pero obtuvimos lo contrario.
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