San Pablo (EFE, ANSA) - A través del asesor presidencial para Asuntos Internacionales, Marco Aurelio García, el gobierno brasileño ratificó su objetivo de consolidar y ampliar el Mercosur.
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Sus declaraciones se dan frente a las críticas efectuadas por varios analistas brasileños que, luego del anuncio de que la Argentina restringiría las importaciones de electrodomésticos (afectando principalmente a Brasil), recomendaron al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva que deje de otorgar prioridad a esa unión aduanera.
«Cambiar nuestra política externa para abandonar el proyecto de consolidación del Mercosur sería una gigantesca bobada», dijo García al diario «O Estado de Sao Paulo».
El funcionario explicó que el principal objetivo de su país para reforzar la integración del Mercosur y de América del Sur es « obtener buenos acuerdos comerciales, sea con la Unión Europea, sea en el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) o en otros foros, y promover la inserción de Brasil en la esfera internacional».
Uno de los analistas críticos es el economista Eduardo Gianettida Fonseca, quien considera que, para Brasil, el Mercosur está agotado. «El serio riesgo que Brasil corre es el aislamiento. El Mercosur está muy frágil y es muy difícil que se recupere. El camino es el ALCA. El ALCA es mucho más importante para nosotros que para Estados Unidos», dijo.
De acuerdo con Gianetti da Fonseca, el gobierno del presidente Lula da Silva no tiene al ALCA como prioridad debido a «la posición dominante que hoy ocupa en la Cancillería una línea tercermundista, muy ideológica, marcada por el nacionalismo. En la realidad actual de integración económica, también es una línea totalmente anacrónica».