El presidente del Banco Central de Brasil, Arminio Fraga, señaló que su gobierno no descartó la posibilidad de una moneda común para el Mercosur, relativizó las dificultades que crean las diferencias cambiarias con la Argentina y estimó que la parte más severa de la crisis del real ya fue superada.
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"Con la Argentina tenemos algunas diferencias, que estamos analizando. En tanto, no hemos descartado la posibilidad de una moneda común para el Mercosur, pero eso tomará tiempo, vean lo que necesitó Europa para tener su moneda", señaló Fraga.
Cuando se le preguntó sobre los problemas que plantea las diferencias cambiaria entre la Argentina y su país, Fraga dijo que "tenemos sistemas diferentes; pero si miramos al norte vemos que el dólar canadiense y el peso mexicano flotan con relación al dólar estadounidense y el sistema funciona".
Con relación a los problemas que afectan al Mercosur y a las economías en general, Fraga dijo que "a corto plazo tenemos que ver las cosas día a día y eso lo haremos con nuestros amigos, especialmente con la Argentina". "Estamos trabajando con nuestros socios para superar la turbulencia", insistió.
Respecto de la actualidad brasileña y las consecuencias que puede tener sobre la economía la incertidumbre mundial, Fraga dijo que "revisamos la situación regularmente y no tenemos problemas en ajustarnos a los cambios". El economista señaló que hay muchas ideas, muchos mecanismos, "como ser el cuatro mas uno" (Mercosur más los Estados Unidos) y puntualizó que "Brasil esta dispuesto a sentarse a discutir más apertura comercial, no tengan dudas al respecto".
Recordó que en el primer semestre de este año el Brasil registró la mayor tasa de inversión extranjera de la historia, el 24 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI). "Este año esperábamos un crecimiento del 5 por ciento con una inflación del 4 por ciento, pero hemos sufrido una serie de shocks externos.
Tenemos a la Argentina luchando contra la recesión, nuestra política y los temores de la gente sobre las elecciones presidenciales; nuestra propia crisis de energía; la caída en el ritmo económico global y los atentados del 11 de setiembre", enumeró. En ese sentido, Fraga aseguró que "nuestras respuestas son bastante tradicionales ya que no tenemos conejos para sacar de la galera, tenemos que trabajar más y mejor".
Indicó que para este año "esperamos un crecimiento del dos por ciento, pero es difícil estimar cual será el crecimiento en el 2002". Según Fraga la inflación este año puede ser de entre el 6 y el 6,5 por ciento pero que puede caer el año próximo al 3,5 por ciento. El economista sostuvo que no habrá problemas de financiación, ya que las necesidades caerán el año próximo.
"El peso de la deuda aumentó al depreciarse el real", dijo pero "creo que la mayor parte de la depreciación ya ha pasado y en el futuro puede haber una mejora en la cotización".
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