A confesión de partes, relevo de pruebas: en su balance correspondiente al ejercicio 2007 -presentado ayer a la Bolsa de Comercio porteña- el monopolio Grupo Clarín SA admite que «considerará eventuales adquisiciones en el mercado local e internacional que puedan ofrecer valor incremental para sus accionistas y sean consistentes con su estrategia de negocios». Y si bien no menciona con nombre y apellido a la empresa que intentarán comprar para dotar de «valor incremental» a sus activos, es un secreto a voces que el holding Noble-Magnetto está detrás de Telecom Argentina.
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Desde que comenzó a hablarse en la Argentina de la llegada del «triple play» ( confluencia de los servicios de Internet, telefonía y señales de TV todo a través de la línea telefónica y/o la telefonía celular), «Clarín» viene librando una batalla en tribunales para impedir que Telecom y -sobre todo- Telefónica de Argentina puedan ofrecer ese servicio.
La hipotética adquisición de la mayoría accionaria de Telecom Argentina los hará cambiar de idea, sin dudas. Telecom Italia, cabe recordarlo, pasó a ser controlada por un grupo del que participa Telefónica de España, argumento que está usando el gobierno nacional y que terminaría en el mandato por parte de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia para que los españoles se desprendan de ese activo.
Y en ese escenario entrará nuevamente el monopolio «Clarín», cuyo matrimonio por conveniencia con la administración del matrimonio Kirchner es ya inocultable.
Datos
En tanto, es útil repasar algunos de los datos que hace públicos (porque no tiene más remedio: así lo marca la legislación vigente) el monopolio «Clarín»:
Hace algún tiempo, un alto directivo del grupo que encabeza Héctor Magnetto admitía en privado que «lo que nos da el poder es el diario,pero nuestro mejor negocio es el cable». Efectivamente, la principal fuente de ingresos del grupo fue la conjunción de CableVisión y Multicanal, cuya fusión fue autorizada por Néstor Kirchner horas antes de dejar la presidencia, casi como un regalo de despedida para tan buenos amigos que hizo en el pasado lustro.
Así, sobre una facturación consolidada de todo el grupo de $ 4.383,7 millones, el cable y el servicio de Internet ( Fibertel más Ciudad Digital) aportaron $ 2.613 millones, o sea casi 60% del total de ingresos. En sentido inverso, la subsidiara AGEA -que edita el diario «Clarín» pero también es dueña de la mayoría accionaria de Papel Prensa- facturó $ 1.753 millones (25,3% de grupo). La fábrica de papel de diario que la última dictadura militar le regaló a «Clarín», además, mantiene una abultada deuda financiera, sobre la que los representantes del Estado (socio minoritario) en el directorio, entre ellos, el propio jefe de Gabinete, Alberto Fernández, evitan prolijamente pronunciarse.
De todos modos, no deja de resultar apasionante comprobar que la bonanza que pintan los medios del monopolio -y que obviamente se derraman sobre «Clarín»- no son igualmente loados en la Memoria que acompaña el Balance 2007. Veamos algunas de las fuertes críticas que se desgranan en ese documento al que muy pocos tienen acceso. De nuevo, a confesión de partes, relevo de pruebas; textuales de la Memoria:
«Mientras la economía ya recuperó su tamaño real previo a la crisis, buena parte de los indicadores sociales ( indigencia, pobreza) aún no han logrado revertir plenamente su deterioro.
Pese a la disminución del capital y la mejora del perfil de vencimientos de la deuda soberana tras su reestructuración y la cancelación del pasivo con el FMI, su peso sobre la economía (en torno a 55% del PBI) continúa siendo elevado tanto a nivel regional como para los estándares internacionales.
Si bien la inversión bruta interna (que medida a precios constantes, habría cerrado 2007 en torno de 23% del PBI) supera su valor máximo previo (21,1% en 1998), este registro aún no garantiza un crecimiento sustentable similar al actual, dado el reducido grado de participación que sigue teniendo la inversión reproductiva en el total (40% contra 42% de 1998).
(Preocupa) el escaso margen en la capacidad de generación eléctrica respecto de la demanda y la sostenida tendencia descendente de las reservas de gas natural y petróleo; ambas justifican recomendaciones de alentar también las inversiones en estos sectores de manera de despejar la incertidumbre vigente en torno del abastecimiento energético.
(No está) garantizada una inflación menor que la de 2007 (...) convierte a los precios en uno de los principales factores por monitorear. Los cuestionamientos de distintos sectores sobre la magnitud real de la inflación tienden a encoger los horizontes de planeamiento de las empresas, atentando contra la ampliación del flujo de inversiones.
La economía sigue estando todavía en tránsito hacia su equilibrio a largo plazo. Por ende, el mayor interrogante se centra en su dinámica de ajuste, esto es cuándo y de qué manera converge al equilibrio
En tanto, su deuda financiera, que logró reducir en forma notable gracias a la «ley Clarín» (mal llamada «de Protección de Bienes Culturales») y disminuyó de manera notable el poder de negociación de sus acreedores, se ubica en un preocupante guarismo: u$s 1.000 millones.
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