Monotributistas excluidos necesitan una oportunidad

Economía

Tal como dijo el Presidente Alberto Fernández en el acto de asunción, invitando a una reflexión profunda y sincera acerca de este momento trascendental, reconociendo que la situación de las pymes tiene también proporciones dramáticas, requiriendo un alivio fiscal y estímulos apropiados, es oportuno destacar el grave conflicto que sufren hoy muchas de esas pequeñas empresas, a veces sólo emprendimientos monotributistas, de los que hoy nadie habla. Y tal como expresó Ricardo Ferraro en una nota en este medio, “urge aplicar una norma de transición” para los excluidos en suspenso por aplicación de la R.G. 4600, dictada ante la debacle en la que se hundió la actividad económica en aquellos días. Esa gran franja de monotributistas fueron arrastrados fuera del tributo no porque hubieran aumentado su actividad, sino por la desenfrenada inflación.

La grave emergencia que sufre esa franja de contribuyentes amerita que se dicte una norma que otorgue certeza antes del 20 de enero, para aquellos monotributistas que -habiendo superado los parámetros 2019- y encuadren en las nuevas escalas 2020, puedan continuar en el Monotributo.

No hacerlo, no proporcionar una salida solidaria constituiría un despilfarro de energías productivas ya que sería tal el perjuicio económico que les ocasionaría arrastrarlos al Régimen General el 1 de marzo, cuando finalice el período de suspensión, que pocos sobrevivirían, y el resto caería en la economía informal, además de constituir un contrasentido a las políticas de Gobierno. Sería un ejemplo de justicia tributaria darles una oportunidad a quienes, luchando por subsistir, en muchos casos dando trabajo, y generando más actividad, así como se les ha brindado una oportunidad, una salida beneficiosa, a quienes sacaron sus tenencias y las colocaron en el exterior porque no confiaron en el país.

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