«Nada sugiere una crisis en un horizonte cercano. La economía, aunque enfrentando serias restricciones, continuará en su ciclo expansivo creciendo entre 7,5% y 8% en 2007 y entre 5% y 6% en 2008», señaló un informe de Capital Markets Argentina (CMA).
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El trabajo se ocupa, además, del sector bancario y dice que seguirá creciendo la rentabilidad en las entidades, mientras bajará el nivel de cartera irregular, actualmente en 4,1% del total de préstamos privados otorgados. Sin embargo, a CMA le preocupa que los depósitos son a muy corto plazo y no hay préstamos a largo plazo.
El crédito al sector privado continuará creciendo a tasas extraordinarias en torno a 40% anual, por la demanda de préstamos para consumo y comerciales.
Hay una gradual pero robusta recuperación de solvencia del sistema financiero.
Hay un escenario favorable para la evolución del crédito, pero las restricciones provenientes de la estructura del fondeo y la incertidumbre por el lado de los tomadores son las principales restricciones que enfrenta el sistema para desarrollar un financiamiento con mayor horizonte.
El financiamiento a corto plazo seguirá siendo el principal motor en lo que resta del año y en 2008.
El stock de crédito privado como porcentaje del PBI es de 11,8%, que resulta inferior a los estándares internacionales. Chile tiene un stock de 76%; Brasil, 37% y Uruguay, 27%.
Hay que destacar las dificultades que tiene el sistemafinanciero para generarefectos de largo plazo en el actual ciclo económico, en particular para financiar proyectos de inversión que generen mejoras en la productividad.
80% de los depósitos en el sistema financiero vencen en menos de un mes.
Los depósitos totales representan 19,1% del PBI, por debajo de 59% de Chile, 45% de Brasil, 43% de Uruguay y 36% de México.
El poco atractivo de las tasas de interés para ahorristas se tradujo en mayores presiones en el circuito inmobiliario y en el consumo privado.
Algo similar ocurre con los tomadores de crédito. La incertidumbre sobre el futuro estado de la economía altera la asignación de recursos de las familias y empresas, desalentando las decisiones de inversión y fomentando un mayor nivel de consumo. Claros ejemplos son la baja inversión en equipos durables, la falta de inversiones en industrias que se encuentran utilizando a pleno la capacidad instalada y una baja atracción de inversión externa directa.
El sector bancario parece hallarse en una posición de confort: crecientes otorgamientos de créditos para financiar iniciativas del sector privado a corto plazo, subas en el ingreso por comisiones ante una demanda más inelástica, notas que emite Martín Redrado desde el Banco Central con rendimiento por encima de 12% y la recuperación por la mejor cotización de bonos locales.
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