Los exportadores de lácteos y carnes que se beneficien con los acuerdos comerciales que se firmarán mañana en Caracas entre la Argentina y Venezuela, y que permitirán aumentar las ventas a ese país en unos u$s 300 millones como piso, no estarán sujetos a las restricciones que habitualmente implementa Guillermo Moreno para intentar frenar el aumento de precios dentro del país. En los tratados que firmarán mañana Cristina de Kirchner y Hugo Chávez, habrá cláusulas específicas que asegurarán que los acuerdos comerciales bilaterales no tendrán alteraciones temporales y tendrán que respetarse durante su vigencia. En otras palabras, los exportadores que ingresen en los listados de proveedores futuros a Venezuela para enviar carnes de res y lácteos no se verán afectados en el futuro si el secretario de Comercio Interior decide restringir las ventas al exterior para contener los precios internos.
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Según los pactos comerciales negociados en las últimas semanas por los dos países, la Argentina se comprometerá a enviar desde abril una suma predeterminada de alimentos y maquinaria agrícola a cambio de fueloil bolivariano; con el mismo sistema de fideicomiso que se viene manejando con discrecionalidad desde el gobierno de Néstor Kirchner. El esquema fue organizado en 2005 por el Ministerio de Planificación de Julio De Vido, y los defensores oficiales afirman que por esta vía se permitió que las exportaciones locales totales a Venezuela superen los u$s 1.500 millones cuando hasta ese año los envíos eran prácticamenteinexistentes. Los críticos,aunque reconocen que hubo un alza en el comercio bilateral y en las posibilidades de inversión de la Argentina en Venezuela, aseguran que se trata de una cuestión discrecional y que sólo algunas compañías y empresarios puntuales y cercanos al gobierno pudieron aprovechar. En los acuerdos que se firmarán mañana, los principales beneficiados podrían ser la láctea SanCor (que tiene una intervención chavista muy cercana) y el frigorífico Quickfood, entre otros.
La intención de Chávez de comprar más carne y lácteos a la Argentina se debe a serios problemas de abastecimiento interno que tiene Venezuela provocados por la política de controles de precios y de confrontación con las compañías del sector por parte del gobierno bolivariano. De hecho, en el caso de los lácteos, la pelea llegó incluso a la amenaza de parte de Chávez de nacionalizar las plantas de Nestlé y Parmalat. Los envíos argentinos irían a cubrir el teórico faltante en la producción de las dos plantas.
Cristina de Kirchner llegaráhoy a la noche a Caracas, para comenzar los encuentros bilaterales mañana al mediodía y a la tarde. Por la noche, la Presidente volará hacia Santo Domingo para participar en la XX Cumbre del Grupo de Rio. Sobre el conflicto entre Venezuela y Ecuador con Colombia, Cristina de Kirchner ya aclaró que sólo repetirá las condenas que ayer realizó en la reunión extraordinaria de la OEA el representante argentino Rodolfo Gil, y pidió al bolivariano prudencia para declarar mientras ambos estén reunidos. Sólo así, tal como adelantó este diario, la cumbre de Caracas se concretaría.
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