Moreno se queda con caja de consumidores

Economía

Se arrepintió el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, del aparente gesto desinteresado que tuvo un mes atrás cuando publicó en el Boletín Oficial una resolución que establecía la distribución igualitaria de subsidios para todas las asociaciones de defensa de consumidores que tuvieran más de un año de actividad. Ayer, mediante otra resolución derogó esa norma y explícitamente indicó que las asignaciones se darán « eventualmente», « individualmente» y «por mérito y conveniencia». Entre los presidentes de esas entidades ya se hacen listas con los nombres de quienes no recibirán dinero y se comenta que las asociaciones que obtendrán los subsidios serán las que calculen una inflación en línea con la del INDEC.

En el pasado, la Subsecretaría de Defensa del Consumidor administraba la partida asignada a subsidios para las asociaciones sin fines de lucro del sector. Según explicó a este diario la diputada Patricia Vaca Narvaja, ex subsecretaria de esa cartera, a través del Consejo Consultivo de los Consumidores se evaluaban los montos de las asignaciones para las entidades inscriptas y reconocidas según su antigüedad, cantidad de filiales, proyectos y trabajos presentados, entre otros parámetros.

Hay que recordar que estas asociaciones, aun dedicándose a defender a los usuarios y consumidores, tienen objetivos muy diferentes. De las cerca de 30 inscriptas en el Registro Nacional de Asociaciones de Consumidores (RNAC) en la actualidad, se contabilizan algunas enfocadas a discapacitados, a víctimas del «corralito», servicios públicos o medio ambiente. Por esta razón se hacía muy difícil establecer parámetros medianamente justos para la distribución de dinero. Pero aun así y con diferencias en los montos que recibía cada una (había entidades cuyos subsidios cuadruplicaban los de otras), no había quejas excesivas sobre el reparto, que se hacía en forma trimestral.

Pero en épocas de Moreno al frente de la Subsecretaría ( luego de la salida abrupta de José Luis López), la asignación de fondos se retrasó. Este año aún no fueron distribuidos los cerca de u$s 250 mil que se destinan a este fin.

Por eso, las entidades recibieron la Resolución 162 de Comercio Interior con optimismo. Aunque la redacción era ambigua -ya que decía que «podrán ser consideradas beneficiarias» y no «serán consideradas» efectivamente-, se señalaba que la distribución sería igualitaria. El único requisito era tener un año de existencia y trabajo comprobable, según la Ley 24.240 (de Defensa del Consumidor).

Esta exigencia deja afuera a 10 de las 30 entidades inscriptas. Un mes más tarde, el escenario volvió a cambiar. La Resolución N° 187 de la Secretaría de Comercio Interior deroga completamente la N° 162 del 11 de setiembre. Y asegura que «se advierte que el Presupuesto Nacional para el ejercicio del año 2007 no contempla partida alguna destinada específicamente a solventar» a estas asociaciones de consumidores. Esto «sin perjuicio de las asignaciones individuales que mediante los respectivos actos administrativos se concreten».

En el sector, esta última frasese traduce como «no habrá distribución igualitaria, pero sí se otorgarán subsidios a las entidades que Moreno decida beneficiar».

Para Susana Andrada, titular del Centro de Educación al Consumidor, esta nueva decisión es sólo una muestra más de «la arbitrariedad de Moreno, quien me mandó a decir que si seguía hablando de la suba de precios no me otorgaría los subsidios que hasta el momento tiene la asociación y que como a otras entidades nos permite seguir trabajando».

Andrada asegura que habrá que esperar a que sean efectivamente otorgadas las partidas para confirmarlo, pero que esta disposición servirá como presión a las asociaciones que hoy tienen un rol muy activo ante la creciente suba de precios de la canasta básica.

Para Eduardo Macaluse, secretario de la Comisión de Defensa del Consumidor de la Cámara de Diputados, «ésta es una medida similar a la que se adoptó en otros ámbitos. A este funcionario no le basta con controlar a los empresarios, cuyos abusos está bien investigar, sino que además quiere controlar a los que controlan. Esa voracidad de controlarlo todo llegó a las asociaciones de consumidores. La estrategia sigue siendo comprar y dividir con dinero del Estado».

La semana pasada las asociaciones iban a reunirse con el presidente Néstor Kirchner, quien las felicitó por la eficacia del llamado «boicot al tomate», una iniciativa para bajar el precio de ese producto. Pero el encuentro nunca se realizó.

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