El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, será uno de los invitados de honor en los festejos por el Día de la Industria que organiza la Unión Industrial Argentina (UIA). La concurrencia del camionero al edificio de Avenida de Mayo -a pesar de las obvias diferencias que mantiene con la dirigencia empresarial- debe atribuirse al menos a dos factores:
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Una «retribución» a la presencia de Alberto Alvarez Gaiani y José Ignacio de Mendiguren (dos ex presidentes de la UIA), que aceptaron la invitación a la inauguración del «cinco estrellas» del gremio de los camioneros en Mar del Plata, denominado 15 de Noviembre.
Además, ese día Mediguren y Alvarez Gaiani le pidieron al presidente Néstor Kirchner que hiciera de amable componedor entre la UIA y Moyano a fin de que «el Negro afloje un poco y se avenga a negociar con nosotros». La negociación a la que se referían los empresarios, pendiente desde hace tiempo, es por la futura ley de riesgos de trabajo.
Hasta ahora, al menos, Moyano no ha dado muestras públicas de tener predisposición para sentarse con la dirigencia de la UIA, y el gobierno tampoco parece haber elegido como interlocutor privilegiado a la central fabril: los detalles de la nueva ley llegan antes a la CAME y a la Cámara de Comercio que a la UIA.
Confirmada la presencia del líder sindical, sigue siendo una incógnita si Kirchner aceptará el convite para el acto, al que sólo concurrió una vez (en 2003). En cambio, sí lo harán Julio De Vido y Felisa Miceli.
También estará con los industriales el vicepresidente Daniel Scioli, que, en caso de que no concurra Kirchner, tomaría a su cargo el discurso representando al gobierno. ¿Hablarán también los ministros de Planificación Federal y/o de Economía si lo hace el vicepresidente? Es una incógnita difícil de desentrañar a priori, tanto desde lo formal como desde lo político.
En sentido inverso, ayer se confirmó que el único orador por la UIA será su presidente, Héctor Méndez; el mensaje de Daniel Funes de Rioja quedó para un encuentro previo que se hará un par de horas antes del acto central: «Ejes para el desarrollo de las pymes en el interior». Seguramente, lo que se buscó es no irritar a los visitantes con un mensaje que, necesariamente, criticará las iniciativas oficiales de reforma del régimen laboral y del de riesgos de trabajo.
Cabe apuntar que se trata del 75° aniversario del Día de la Industria, un dato que pasó inadvertido hasta para los propios dirigentes de la entidad, tan afectos (como todos los argentinos) a las fechas «redondas». La fiesta fue instaurada en julio de 1931 para conmemorar la primera exportación de bienes manufacturados en territorio nacional.
Nostalgia
La razón de que el día escogido sea el 2 de setiembre provoca nostalgia y da lugar para más de una humorada: ese mismo día, pero de 1587, partió desde el puerto de Santa María de los Buenos Aires un buque que llevaba mantas, cubrecamas y lienzos producidos en la gobernación de El Tucumán. El destino de esa primera exportación era Brasil.
Eran los buenos, viejos tiempos en que la Argentina tenía superávit comercial con su hoy socio del Mercosur, al revés de lo que sucede en la actualidad. Tal como reflejó ayer este diario, el déficit comercial con Brasil alcanza ya los u$s 2.064 millones en lo que va de 2006. Lo preocupante, además, es que esto se produce a pesar de un tipo de cambio alto en la Argentina y la fuerte revalorización del real respecto del dólar. Además, al revés de lo que sucedía en los tiempos de la colonia y hasta no hace demasiado tiempo, la Argentina le vende a Brasil materias primas e importa productos manufacturados.
También llama la atención que entre esos bienes los textiles sean una de las «estrellas» de las exportaciones brasileñas hacia la Argentina, lo que ha motivado que se debieran dictar medidas de protección paraarancelarias a pedido de los industriales del sector, a los que no les alcanza con un dólar «recontraalto» (como no se cansa de prometer Miceli) para poder competir con sus pares brasileños.
Por eso, hoy los cubrecamas, lienzos, frazadas y tejidos viajan desde Porto Alegre hacia Tucumán, y no al revés. Quizás hoy hable de estos temas Méndez frente a buena parte del gabinete nacional. No será la única recordación; por la mañana, en la iglesia del Pilar en Recoleta habrá una misa en homenaje a los socios y directivos fallecidos.
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