San Petersburgo (Reuters) - El crecimiento económico global es fuerte y su base es cada vez más amplia, concluyó ayer el grupo de los ocho países más industrializados (G-8) en la cumbre realizada en San Petersburgo. «También discutimos los precios energéticos altos y volátiles, los desequilibrios globales y el creciente proteccionismo», según el comunicado de la presidencia del G-8, emitido por Rusia, su país anfitrión.
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El informe de cierre, de una cumbre que se centró en cuestiones económicas, fue parecido a las palabras que habían usado los ministros de finanzas del G-8 en su reunión del mes pasado. El hecho de que Rusia presidiera por primera vez el G-8 bajó el tono a las discusiones del grupo en cuestiones como los tipos de cambio y los desequilibrios económicos, incluyendo los déficits externos de Estados Unidos, que son seguidos de cerca por los mercados financieros.
Los integrantes del «viejo» Grupo de los Siete -Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Canadá- prefieren discutir esos temas difíciles sin la presencia de Rusia. Además, los banqueros centrales no han acudido a los encuentros de finanzas del G-8 de este año.
Compromiso
«Reiteramos nuestro compromiso a abordar los desequilibrios globales, trabajando juntos para eliminar las distorsiones en el proceso de ajuste global, promover la liberalización del comercio y la inversión, y modernizar las instituciones financieras internacionales», dijo.
La cumbre del G-8 fue opacada por la escalada de las hostilidades entre Israel y los extremistas de Hizbollah en el Líbano, que afectó a las Bolsas del mundo y al precio del petróleo.
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