El precio de la soja caerá hacia fin de año como consecuencia de una recuperación en la producción tras las mermas registradas en 2003, lo que tendrá un efecto negativo para la Argentina por una merma en sus ingresos. La previsión corrió por cuenta del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en su informe anual sobre perspectivas de precios y producción para los próximos 10 años.
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La soja seguiría liderando la tendencia del mercado de commodities agrícolas y arrastraría los precios de trigo y al maíz, según el informe. Luego de una suba, con máximos que se aproximan a los u$s 350 por tonelada, los precios de la oleaginosa caerían desde mediados de este año hasta tocar y estabilizarse en valores cercanos a los u$s 250/270 por tonelada. El USDA, con prudencia, marca proyección y sólo prevé valores mínimos aunque la tendencia bajista es clara en el cuadro publicado. La soja cerró la semana anterior con precios en baja (2/ 2,5 dólares) luego de una semanade constantes alzas que llevaron los precios a los máximos de los últimos 16 años. «El bajista informe de exportaciones semanales en Estados Unidos y la falta de nuevas noticias que realimenten el mercado luego de cinco alzas consecutivas desató la toma de ganancias. Algunos pronósticos de lluvias en la Argentinatambién impusieron presiónbajista al mercado internacional», admitía la consultora Agri-Pac, de Pablo Adreani. «El mercado se va a calmar en Chicago solamente cuando se pruebe que los altos precios frenan la activa demanda o el ingreso de la nueva cosecha compense la caída en las existencias finales.
Cuando las existencias en EE.UU. y las importaciones sean suficientes para cubrir la demanda interna, el mercado va a ver una flojedad en los precios. Hasta ese momento podremos ver otras subas», indicaban. Estados Unidos reconoce en su informe la importancia estratégica de la Argentina en el comerciointernacional de soja y derivados. De hecho, prevé que la Argentina y Brasil, los mayores exportadores mundiales, incrementarán su participación en el mercado de exportaciones mientras EE.UU. lo disminuirá. Brasil, no obstante, se encontraría con una traba en su expansión internacional debido a que aumentaría el consumo doméstico a causa de una fuerte apuesta a la producción de aves y de cerdos.
• Efecto psicológico
Si bien muchos analistas insisten últimamente en que la tendencia de precios de la soja dependerá de la evolución climática en Estados Unidos -la que en definitiva determinará el volumen de producción-, que el mismo USDA exponga su proyección con visión bajista es un hecho que los productores no deberían pasar por alto.
«El consumo de soja sigue creciendo. En un mes se conoce un informe sobre siembra 2004/ '05 que indicaría un piso de crecimiento de 5% pero por otro lado, será muy fuerte el efecto psicológico de la caída de producción de Brasil. Hoy hay que mirar la posición noviembre de Chicago que muestra claramente el diferencial de precios actuales y el previsto para ese mes», explicaba, Ricardo Baccarín, de Panagrícola. La soja cerró u$s 346,31 el viernes para la posición marzo y noviembre cotiza en u$s 270,44 por tonelada, un diferencial que confirmaría la previsión dada a conocer por el Departamento de Agricultura estadounidense.
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