Luego de varias especulaciones que hablaban de su suspensión, finalmente habrá una segunda reunión de la comisión bilateral chileno-argentina para tratar la crisis del gas. El próximo encuentro se dará entre mañana y el viernes en Santiago de Chile, según acordaron ayer los representantes de ambos países. Más allá de los análisis técnicos que se hagan en el encuentro, Chile planteará que se anuncie con anticipación si en el futuro se agregarán más cortes a los actuales en el suministro de gas. Este dato fue el que reclamó ayer al ministro de Relaciones Exteriores argentino, Rafael Bielsa, su par chilena, Soledad Alvear, que ayer se comunicó telefónicamente con la Cancillería para cerrar el próximo encuentro de la comisión. La ministra, además, prometió bajar, hacia adelante, el tono de la polémica, pero pidió «buena fe» por parte de la Argentina para las negociaciones dentro de esa comisión. Esto apunta, en realidad, a que lo que se acuerde en estas reuniones sea efectivamente lo que ocurra en el futuro. No quieren declaraciones por fuera o que desde el gobierno de Néstor Kirchner se tomen medidas de restricción en el envío de gas sin negociar dentro de la comisión bilateral. Por la Argentina participan el vicecanciller, Martín Redrado (que no estará en la reunión de Santiago por estar presente en las negociaciones por el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea); el embajador argentino en Chile, Carlos Abiagle; el diplomático Roberto García Moritan; el secretario de Energía, Daniel Cameron, y el subsecretario de Combustibles, Cristian Folgar.
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Hay que recordar que el primer encuentro de este tipo tuvo lugar el 24 de abril en Buenos Aires, y a los ojos del gobierno de Lagos resultó una experiencia fallida, ya que en esta reunión la Argentina se había comprometido a anunciar con bastante anticipación si se aumentarían los recortes de gas a Chile.
Sin embargo, este tono calmo no fue compartido por el vicepresidente chileno, José Miguel Insulza, que reiteró ayer que aún el gobierno de Ricardo Lagos no descarta el arbitraje internacional si la Argentina llegase a cortar totalmente el suministro de gas natural. Para Insulza, «el problema del gas no es un caso de mala voluntad por parte de al Argentina, sino de escasez del hidrocarburo, pero no descartamos llegar al arbitraje en caso de que se corte el suministro».
Dentro del país vecino, esta crisis del gas tiene su correlato político a partir de la embestida que el líder opositor de derecha, Joaquín Lavín, hizo contra el gobierno de Lagos, acusándolo de imprevisión y llamando a tomar una posición más dura y condenatoria contra la Argentina. A esta declaración contestó ayer el ministro secretario general de Gobierno chileno, Francisco Vidal, que sostuvo que el planteamiento de Lavín implica una «guerra comercial» que no soluciona los problemas.
• Reclamo
Las críticas al gobierno argentino aparecieron ayer por parte del presidente de la Sociedad de Fomento Fabril chilena (SOFOFA), Juan Claro, quien luego de visitar Buenos Aires durante dos días reclamó al gobierno argentino «normalizar» las tarifas de gas, para incentivar las inversiones en producción y evitar las restricciones al mercado de su país.
«Debería haber una desregulación de precios, un sendero para normalizar las tarifas», sostuvo Claro, luego de haberse reunido ayer con Daniel Cameron y un grupo de petroleros argentinos. El empresario elogió el plan de ahorro de gas y electricidad del gobierno argentino, pero insistió en «la necesidad de generar las condiciones para que haya inversiones que aumenten la capacidad de producir gas» y comprometió el interés de inversores de su país «en la medida en que se normalicen los precios».
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