La devaluación por ahora no está generando el impacto inicialmente estimado en la producción y las exportaciones. Con un dólar que ya aumentó 260% en seis meses, la falta de crédito y el aumento en buena parte de los costos internos que se mueven al compás del dólar, por ahora están abortando la supuesta competitividad que debía dejar la devaluación. A esto se agrega que si bien las importaciones cayeron 65% en lo que va del año, esa caída no les permite a las empresas nacionales copar la porción del mercado que antes cubrían los productos importados, ya que la demanda interna por el momento no deja de caer. Los datos estadísticos dan cuenta de esta dura realidad: el producto bruto cayó por encima de 10% en los primeros cinco meses del año y las exportaciones retrocedieron 5%.
• Quienes ya venían exportando, están compensando la caída en el mercado interno que fue de 50%. El sector estaba pensado para vender 70% en el mercado local y exportar 30%. Pero hoy 30% se destina al mercado local y 70% se exporta. Las empresas que están muy mal son aquellas cuyos productos se destinan mayormente al mercado interno, como productos químicos para la construcción. Las que mejores están son las grandes petroquímicas que exportan buena cantidad de su producción. Quienes no exportaban tienen muy pocas chances para hacerlo porque no hay crédito y deben desarrollar toda la logística. Según explica