Ni Obama ni el Congreso de EEUU lograron calmar a Wall Street, que se hundió más de 2%
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La producción automotriz frenó la caída en marzo, pero cerró el primer trimestre con un derrumbe de casi 20%
Operadores bursátiles en un recinto.
Ese desalentador panorama se produjo el mismo día en el que, finalmente, se dio carpetazo a la crisis de deuda que ha puesto a Estados Unidos contra las cuerdas en las últimas semanas y ha amenazado con provocar que la primera potencia mundial se viera forzada a declararse en suspensión de pagos.
Exactamente el mismo día en el que el Departamento del Tesoro de EE.UU. había alertado que el país no tendría fondos para afrontar sus obligaciones si no se elevaba el techo de endeudamiento público, el larguísimo y extenuante debate entre republicanos y demócratas para acordar ese aumento llegó a su fin.
A pesar de que el acuerdo ya se había alcanzado el domingo, el punto y final de la crisis no se produjo hasta que hoy el presidente estadounidense, Barack Obama, promulgó el acuerdo bipartidista que permite la elevación del techo de la deuda de EE.UU., que previamente fue aprobado esta mañana en el Senado y el lunes en el Congreso.
Luego de la votación Fitch y Moody's anunciaron que mantendrán la nota para la deuda del país. Ahora la clave pasará por lo que diga S&P.
El plan supone un incremento de la deuda federal de cerca de un billón de dólares en los próximos meses, y otros 1,2 billones de dólares en 2012, con lo que Estados Unidos se librará de otro debate sobre el asunto de la deuda hasta después de las elecciones presidenciales.
Pero los inversores hicieron caso omiso a la resolución de la crisis de la deuda y volvieron a decantarse un día más por las ventas, lo que vino determinado en esta ocasión por la decepcionante caída del 0,2 % del gasto de los consumidores de EE.UU. en junio, que supone el primer retroceso en casi dos años.
Esos datos ofrecidos por el Departamento de Comercio se unieron a los relativos a los ingresos de los trabajadores de EE.UU., que aumentaron en junio un tímido 0,1 %, el menor incremento desde noviembre.
Algo parecido había pasado el lunes, cuando la alegría por el pacto alcanzado el domingo en Washington para elevar el techo de deuda se esfumó tras difundirse los decepcionantes datos de la actividad manufacturera en el país el mes pasado.
El pesimismo proveniente del otro lado del Atlántico también influyó sobre el recrudecimiento de las pérdidas en Wall Street, ya que esta jornada se vio con miedo cómo las primas de riesgo de España e Italia alcanzaban nuevos máximos, encendiendo todas las alarmas en la Eurozona pese a los intentos de desactivarlas por parte de la Comisión Europea.
Además, los inversores no pudieron encontrar alivio en los resultados empresariales publicados esta jornada, ya que la farmacéutica Pfizer difundió que en el primer semestre de 2011 tuvo una ganancia neta de 4.832 millones de dólares, el 7 % más que de enero a junio de 2011 pero por debajo de lo previsto por los analistas.
Así, esa empresa encabezó la mayor parte de la jornada el terreno negativo del Dow Jones, donde cerró con un pronunciado descenso del 4,58 %.




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