Por ahora, y cuando restan tres días hábiles para las elecciones del domingo en la Capital Federal, el gobierno respira aliviado en cuanto a la posibilidad de tener que sufrir huelgas y movilizaciones más o menos violentas por discusiones salariales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio que reúne a los choferes de colectivos, y uno de los más combativos, podría convocar a un paro pero recién para la semana próxima por el retraso en las negociaciones salariales con las cámaras del autotransporte.
Ayer el gremio no se encontró con los empresarios, ya que éstos aclararon que por ahora no tienen ninguna oferta para mostrar a los sindicalistas, al menos hasta que se concrete una reunión entre los dueños de los colectivos y algúnfuncionario de la Secretaríade Transporte.
Es esta repartición la que debe exponer la cifra con que se incrementarán los subsidios para el sector. Recién luego de conocer este número, los privados podrán calcular si están en condiciones de absorber el incremento sin tocar las tarifas o si se podrá hacer algún ajuste.
El sindicato pide una mejora de 20% que alcanzaría a unos 590 mil conductores que prestan servicios en el área metropolitana. La situación podría complicarse aun más, ya que la semana que viene comenzarán las paritarias para los choferes de larga distancia; pero obviamente, las elecciones del domingo ya habrán pasado.
Dejá tu comentario