Apenas se confirmó el paro del campo, llovieron órdenes de venta de papeles argentinos. No hay límite para el derrumbe. La desconfianza de ahorristas está provocando una constante fuga de capitales. El Discount en pesos perdió 5%. Si la preocupación del gobierno era evitar el enfriamiento de la economía, por lo que refleja el cupón PBI ya es tarde. Ese papel, que paga en función de la actividad económica, ayer perdió 6%. Los traspasos del plazo fijo al dólar se mantienen. Las tasas van subiendo gradualmente. La preocupación del gobierno pasa también por mantener las reservas por encima de los u$s 50.000 millones. De continuar esta tendencia, será difícil.
« Si el mercado seguía abierto unas horas más, continuaban bajando los precios.» Así definió un operador la huida de los inversores de los títulos de la deuda argentina que cayeron más de 5%, en una de las peores ruedas del año, ya que fue acompañada de un fuerte volumen de negocios. Cuando las órdenes de ventas son tan grandes, significa que a nadie le interesa retener los títulos y los vende a cualquier precio.
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El monto de negocios fue notable: entre el Mercado Abierto Electrónico (MAE) y la Bolsa de Comercio, hicieron $ 2.670 millones, el monto más alto del año.
Los bonos estuvieron en baja desde el primer minuto de la rueda. Mayoristas y minoristas eran ansiosos vendedores. Ambos coincidían en comprar dólares con lo que les ingresaba por los bonos, porque hoy en la Argentina hay un «fly to quality», vuelo a la calidad. Esta figura define la búsqueda de seguridad sin importar la renta. Un comprador de dólares sabe que en el corto plazo pierde contra la inflación y que gana menos que un plazo fijo, pero no le importa, se siente seguro permaneciendo en moneda dura.
Por eso los bancos comenzaron a subir las tasas que pagan a los ahorristas. La BADLAR, la tasa promedio de bancos privados por plazos fijos a 30 días de más de un millón de pesos, creció un punto en 5 días y esta a 10,20% anual. Ya casi no hay diferencia entre esta tasa privilegiada y la que pagan al público. Hace menos de un mes la BADLAR era inferior a 9%. Pero sigue siendo una lucha desigual porque el gobierno, lejos de alentar al ahorrista a que invierta, lo espanta con sus mediciones de inflación o subiendo la apuesta en el conflicto contra el campo. Los que se quedaron con bonos están en el peor de los mundos: el conflicto generaría más inflación y el INDEC no lo reflejará.
Por esto, el Discount en pesos, el principal título del canje de la deuda, ayer bajó 4,37%. En el año perdió 20% de su valor. El PAR en pesos, el otro bono del canje, cayó 5,30%. Los cupones PBI que van adosados a estos títulos pero se negocian por separado, perdieron 3,5%. En tres días los derivados bajaron 14%. Los cupones, a diferencia de los bonos en pesos, no indexan por el costo de vida sino que ajustan por el crecimiento de la economía. Son pocos los que creen que el país crecerá con una inflación real de más de 30%.
Los bonos posdefault, que tienen vencimientos más cortos y eran los menos volátiles del menú, soportaron fuertes bajas de entre 2% y 3%.
Los BONAR X en dólares perdieron 2,30% y los BONAR V en pesos, 1,15%. Con estas caídas sus rentas suben a porcentajes de casi 15%. El dato es importante porque estos bonos son los que utiliza el gobierno para contraer nueva deuda. Cuando empezó a emitir estos títulos se endeudaba a 7,50% en pesos. Hoy debe pagar más del doble, con el agravante de que en aquel tiempo las tasas en el mundo eran más elevadas que ahora. Cuando el mundo baja sus tasas a la mitad, la Argentina las duplica. Por eso el riesgo-país que mide el JP Morgan llegó a 570 puntos.
El Banco Central, por su parte, controla bien el mercado cambiario. El comportamiento de hace diez días de la mesa de dinero de la autoridad monetaria, les recordó a los operadores que la entidad puede jugar fuerte si se lo propone.
Reservas
El dólar en el Forex-MAE estuvo firme desde el principio cuando abrió a $ 3,1770. Después, hubo alzas y bajas. A una hora del cierre la divisa se afirmó y cerró a $ 3,1850, con una discreta intervención del Banco Central que vendió menos de u$s 10 millones y lo hizo para destrabar el mercado. Las reservas de la entidad quedaron en u$s 50.225 millones.
En las casas de cambio subió un centavo a $ 3,21 por la mayor demanda de la gente. El euro, siguiendo la tendencia del mundo, bajó a $ 5,05. Todavía el dólar sigue siendo la moneda preferida por los argentinos. La mayor demanda del público se vio reflejada en el monto de negocios del MEC, el lugar donde operan los cambistas que aumentó sus operaciones en más de 50% al mover u$s 224 millones, cuando lo habitual es que negocie entre u$s 120 y 180 millones.
En el mercado de futuros, el dólar estuvo estable porque el Central fue vendedor en casi todos los fines de mes. La entidad hizo contratos por u$s 100 millones.
Para hoy, la divisa quedó muy firme. No hay que olvidar que el mercado cambiario cierra a las 15, tres horas antes que el de bonos, y padeció menos nervios. Después de hora hubo una fuerte entrada de órdenes de compra por un total de u$s 100 millones, mientras los vendedores apenas suman u$s 7 millones. Tal vez hoy el Central intervenga más fuerte.
Los bonos quedaron a la deriva para la apertura de hoy. Siguen llegando órdenes de venta y la huida es general y alcanza hasta los papeles en dólares. Se vienen días difíciles para el mercado local.
Pocas veces la economía le transmitió tantas señales a un gobierno para que modifique el rumbo y sincere el costo de vida. El mercado no cree que quien adultera el índice de inflación de precios, piense seriamente en combatirla.
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