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Los empresarios de este sector se habían reunido hace unos días con el presidente Néstor Kirchner, y amenazaron incluso con recurrir ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reclamar que se vete este artículo en la nueva ley de Ganancias o que el organismo que dirige Alberto Abad nunca lo reglamente. Sin embargo, una comunicación directa entre el Poder Ejecutivo y el Ministerio de Economía de ayer, descartó esta posibilidad y avaló a la AFIP para que reglamente este nuevo sistema.
Este mecanismo, que será puesto en marcha primero a través de la promulgación de la ley (podría ser esta semana) y luego con una Resolución General de la AFIP, implica que cuando una exportadora de cereales trabaje con una sociedad o «trader» radicada en un paraíso fiscal, y cuando ésta no tenga cierto currículum de trabajar en este mercado en varios países y no cumpla con ciertas disposiciones legales, tendrá que tomar el precio de compra de los granos con el valor de embarque y no con el de la fecha de realizada la operación. Según la AFIP, con esta modificación del régimen, se evitaría un sistema habitual de estas exportadoras basado en vender a un «trader» (que en realidad sería una sociedad de la misma empresa amparada en el anonimato de un «paraíso fiscal») a un precio menor especulando que en el momento de enviar la mercadería al exterior el precio será mayor. Con esto se eludiría, siempre según la AFIP, el pago de Ganancias ya que se liquidaría sobre el precio de compra menor al de la exportación efectiva.
Para las cerealeras, este mecanismo podría afectar las operaciones del mercado «a futuro» y retraer las exportaciones de productos primarios en general. Niegan además que las operaciones realizadas con las sociedades radicadas en los paraísos sean propias y que estén destinadas a eludir impuestos.