11 de septiembre 2001 - 00:00

Nuevo récord del dólar en Brasil

Ayer el dólar tocó un nuevo récord al cerrar por encima de los 2,60 reales (subió 0,85%). En lo que va del año la moneda brasileña acumula una devaluación de más de 30%. Desde la apertura de los negocios en el mercado cambiario, el dólar comenzó a operar en alza para finalizar firme en 2,606 reales.

Nuevo récord del dólar en Brasil
San Pablo - El real batió ayer un nuevo récord al caer frente al dólar 0,85%, finalizando en 2,608 reales por dólar, la peor cotización ya registrada desde su creación, en 1994.

Los operadores explicaron que el pesimismo que invade a los mercados internacionales dominó el clima de los negocios en la plaza cambiaria brasileña. «Entre el mal desempeño de las Bolsas europeas y la japonesa, el malhumor no tardó en llegar aquí», comentaban en el recinto de la Bolsa paulista.

Apenas abrió el mercado, el dólar rápidamente trepó por sobre los 2,60 reales. Claro que también influyó el feriado del viernes, que ayer provocó ajuste de posiciones y precios, ante el mayor índice de desempleo en EE.UU. conocido precisamente sobre el fin de semana.

• Icertidumbre

«Creció el nivel de incertidumbre ante la desaceleración de las principales economías, y ante eso, el mercado no dudó en salir a comprar dólares», explicó un operador.

Ayer el dólar paralelo cerró 2,60 para la compra y 2,63 para la venta. Mayor fue la suba en el mercado del dólar turismo, que avanzó 1,53%, al terminar en 2,58 y 2,64 reales por dólar para compra y venta, respectivamente.

Los analistas buscaron en el retroceso de las inversiones extranjeras hacia la región y el país otro argumento para explicar la depreciación del real, que
desde enero ya perdió más de 30% de su valor con respecto al dólar.

«La menor afluencia de capitales no sólo restringe la oferta de divisas, sino, además, retroalimenta la demanda de quienes tienen que girar dólares al exterior para cumplir con los compromisos financieros», advierten.

Un importante partido centrista dejaría su coalición después de fin de año

Cardoso podría quedarse sin apoyo de un poderoso aliado

Brasilia (DPA, AFP) - El presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, salió airoso en las elecciones internas del poderoso Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) debido a la victoria del sector «oficialista» encabezado por el diputado Michel Temer, elegido como presidente de la agrupación política. Sin embargo, en las elecciones internas celebradas en la noche del domingo, el grupo disidente del partido también pudo festejar un triunfo: el compromiso de la dirección del PMDB de abandonar la coalición oficialista en enero próximo y designar un candidato propio para disputar la Presidencia en las elecciones de octubre de 2002.

Ese resultado mantuvo al partido centrista -uno de los más numerosos en el Parlamento- en una posición de ambigüedad en lo que se refiere a sus relaciones con el gobierno.

En las últimas elecciones brasileñas, realizadas en 1998, el PMDB no presentó candidato, y optó por integrar la alianza que apoyó la candidatura a la reelección de Cardoso, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). Su próxima salida de la coalición oficialista enfrentaría a Cardoso con la dificultad de recorrer con un apoyo legislativo recortado el último tramo de su gestión.

• Liderazgo

El grupo contrario a la participación del PMDB en la coalición oficialista es comandado por el ex mandatario brasileño y actual gobernador de Minas Gerais, Itamar Franco, quien aspira a ser el candidato del partido en los próximos comicios presidenciales. Franco y sus aliados abogaban por una ruptura inmediata con el gobierno y por la celebración, en octubre, de una convención nacional para definir el candidato del partido a las elecciones de 2002.

Pese a que el sector disidente -que podría integrarse en una amplia alianza de izquierda- se mostró triunfante, analistas políticos opinan que el plazo de cuatro meses puede ser suficiente para que Temer y sus aliados negocien el mantenimiento de apoyo a Cardoso a cambio de más espacio en el gobierno. Cardoso, cuyos índices de popularidad han bajado drásticamente en los últimos meses, considera que un candidato oficialista sólo logrará disputar las elecciones con posibilidades de victoria si se mantiene la amplia alianza entre su partido Social Demócrata, el PMDB y el Partido del Frente Liberal (PFL).

Uno de los temas más candentes -que requerirá de un oficialismo unido en el Congreso- es el del polémico acuerdo espacial que permitirá a los EE.UU. el uso comercial de la base de lanzamiento Alcántara, en el nordeste del Brasil.

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