6 de agosto 2002 - 00:00

O'Neill condicionó el apoyo de EE.UU. a acuerdo con el Fondo

Brasilia (especial) - El secretario del Tesoro estadounidense, Paul O'Neill, señaló ayer que apoya «con fuerza» las negociaciones de Brasil con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener una nueva ayuda financiera.

En una breve conferencia de prensa que el funcionario ofreció en la base aérea de Brasilia, tras reunirse durante poco más de una hora con el presidente brasileño, Fernando Cardoso, y el ministro de Hacienda, Pedro Malan, O'Neill consideró, además, que las conversaciones marchan «en forma positiva».

Pese al apoyo explicitado por el funcionario estadounidense, los mercados se mostraron nerviosos. El dólar subió 5,31%, y el riesgo-país aumentó 6,5%.

«Brasil tiene la política económica adecuada para mantener la estabilidad y asegurar que la economía seguirá creciendo», aseguró, agregando que «Estados Unidos está dispuesto a apoyar a Brasil si continúa realizando estas políticas». Sin embargo, insinuó que su gobierno no ve con buenos ojos la aplicación de recursos del Tesoro para sostener políticas de países emergentes. Tanta insistencia puso en que el acuerdo con el Fondo sea una condición de cualquier entendimiento.

• Visión común

O'Neill calificó a la política económica internacional del gobierno estadounidense como «uniforme» y «continua» e insistió que él y que el presidente George W. Bush comparten una visión en común. Antes de la conferencia de prensa, O'Neill leyó una declaración de apoyo: «Como mayor economía de América latina, el éxito de Brasil es importante para todo el hemisferio».

O'Neill llegó el domingo a Brasil, en el marco de una gira regional que también lo llevará a Uruguay y a la Argentina, países en los que estará hoy (ver aparte).

En las reuniones que tuvo con funcionarios brasileños, entre los que también se incluyó el presidente del Banco Central,
Arminio Fraga, O'Neill pudo interiorizarse acerca de la evolución de la economía brasileña desde 1994. Pero sobre todo de las últimas semanas, cuando los mercados brasileños sufrieron fuertes bajas debido a una gran ansiedad de los inversores en anticipación a las elecciones presidenciales de octubre y sus efectos sobre la deuda del país.

• Negociación

Para contener las turbulencias financieras, los funcionarios de Brasil están negociando con el FMI en Washington una prolongación a 2003 del actual acuerdo crediticio del país con el organismo, que asciende a 15.700 millones de dólares y vence en diciembre.

O'Neill contribuyó a la fuerte sacudida que sufrieron los mercados de Brasil y su moneda, el real, cuando la semana pasada dijo que la ayuda para Brasil, la Argentina y Uruguay podría terminar en cuentas bancarias en Suiza. Entonces, cuando los periodistas le preguntaron si ofrecería asistencia para estos países en su viaje por Sudamérica, O'Neill respondió: «No, no, no».

Estos comentarios profundizaron una crisis de confianza de los inversores en la economía de Brasil, y en su capacidad para obtener asistencia extranjera con el apoyo de Estados Unidos.

Sus comentarios sirvieron para arrastrar al real a mínimos récord la semana pasada. Pero Cardoso solicitó una retractación de los comentarios de O'Neill, que se presentó en la forma de una declaración de apoyo a Brasil por parte de la Casa Blanca, y en un mensaje entregado al gobierno del país sudamericano por parte de la embajadora estadounidense en Brasil,
Donna Hrinak.

Te puede interesar