Por Gonzalo Flores Kemec. (Economía del Bicentenario)-
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En contraste con este tipo de apreciaciones francamente delirantes, la realidad se mostró muy diferente. Efectivamente, durante 2012, las entidades financieras que operan en el país ganaron casi 20.000 millones de pesos, lo que representó un incremento de más del 32% sobre lo obtenido durante 2011. Por otro lado, el patrimonio neto de los bancos cerró 2012 con un incremento anual de 29,7%, como resultado de la obtención de beneficios contables.
En paralelo al aumento de las ganancias de estas entidades, resulta importante señalar que este incremento se dio en un marco donde el financiamiento al sector privado creció un 31%, sustentado fundamentalmente por el otorgamiento de préstamos en pesos. Dentro de esta expansión del crédito al sector privado, durante el segundo semestre de 2012 se evidenció una aceleración en el crecimiento de las financiaciones a las empresas, principalmente como resultado de la consolidación de la Línea de Créditos para la Inversión Productiva, alcanzando una de más del 43%.
Este importante programa superó la meta fijada para 2012 respecto al monto total de créditos a colocar (que ascendía a $14.930 millones), obteniendo un total de desembolsos de $16.763 millones a diciembre. Cuando finalice la colocación de los préstamos acordados en tramos, el total ascenderá a $17.993 millones, superando en un 20% el objetivo originalmente establecido. Según informa el propio Banco Central, dado el importante rol contracíclico y de promoción de la inversión de este instrumento, a fines de 2012 el BCRA decidió renovarlo, manteniendo las mismas condiciones generales anteriores.
En este contexto es importante señalar que uno de los objetivos más importantes de la nueva Carta Orgánica es reforzar las atribuciones del Banco Central para intervenir en la economía y ampliar el campo de monitoreo de las actividades bancarias y financieras, para estimular la conformación de un sistema financiero más profundo e integrado que cumpla con su rol de potenciador de las capacidades productivas de la economía e impulsor del desarrollo económico. La información sobre el desempeño de los bancos durante 2012 muestra que estos objetivos están cumpliendose por encima de las metas planteadas y expectativas generadas. En relación a las opiniones de Calvo vertidas en Abril por "La Nación", los datos de Diciembre muestran que durante 2012, los depósitos del sector privado en pesos se incrementaron 40,7% en el año.
Un sistema financiero rentable funcionando al servicio del crecimiento productivo sólo puede ser contradictorio para la mentalidad de algunos analistas ortodoxos que siguen analizando a la economía nacional desde el marco de un pensamiento económico obsoleto y en crisis. En este sentido, todo lo anteriormente expuesto resulta útil para señalar cómo, pese a lo que fue repetido hasta el cansancio por algunos analistas mediáticos, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central en general y todas las medidas de reorientación del crédito hacia el sector productivo en particular, redundaron en un mayor beneficio tanto para los bancos y las entidades financieras, como para las empresas que componen nuestro entramado productivo nacional.
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