Otra pausa laboral por elecciones porteñas: no trabaja el Congreso y hasta Moyano suspende los paros

Economía

El gobierno quiere que el electorado de indecisos no se vuelva en su contra en la Capital Federal en las elecciones de este domingo para jefe de Gobierno. Sabe que es clave que los porteños no lidien esta semana con cortes de calles, movilizaciones en horas pico y paros de servicios públicos. Por esto ya acordó con Hugo Moyano que desde la CGT oficial no haya ningún gremio que moleste en la Ciudad por estos días, mensaje especialmente enviado al hijo del camionero Pablo Moyano, que amenazaba con levantar montañas de basura. El problema es ahora controlar a la izquierda radicalizada, que aprovechará para provocara Néstor Kirchner donde puede actuar: subtes, trenes, empresas de alimentos y empleados públicos. Por las dudas, se dio orden también de neutralizar otras tribunas para la oposición: no habrá sesiones en el Congreso, y tampoco citaciones a ministros conflictivos, como la semana pasada.

El gobierno hará esta semana todo el esfuerzo posible ante los sindicatos que aún no cerraron paritarias para evitar las protestas callejeras en la Ciudad de Buenos Aires.

La intención es que votantes por los cortes de calles y el caos vehicular no tengan un motivo de influencia en el voto para el domingo. Cerca de Néstor Kirchner saben que las movilizaciones en el centro de la Ciudad tienen una influencia muy negativa, y por esto buscarán evitar que los conflictos por las negociaciones salariales provoquen situaciones negativas que deriven en que 30% de los votantes que aún se mantiene indecisos termine de definir su posición en contra del gobierno nacional.

Los primeros que se encuadraron en esta posición son los gremios que acompañan a Hugo Moyano en la CGT oficial. En este caso, el hijo del camionero, Pablo Moyano, captó que no era conveniente un paro y movilización de los recolectores de basura, iniciativa política que en un principio había sido concebida como un aporte del sindicalista a la campaña oficial, pero que fue rápidamente desmantelado hace 15 días.

  • Colectivos

    Acompañarán esta posición los colectiveros de la UTA, que tenían previsto un paro y protesta para esta semana, posibilidad que quedará postergada para más adelante. Igualmente el miércoles negociarán los empresarios de los colectivos con la secretaría de Transporte a cargo de Ricardo Jaime, para saber a cuánto llegará el subsidio que el gobierno estará dispuesto a girarles y así poder hacer frente al incremento de 16,5% pactado entre Moyano y el Presidente.

    La misma pasiva mantendrían los mercantiles de Armando Cavalieri (esta semana volverán a discutir sus paritarias en el Ministerio de Trabajo) y los empleados de las empresas de gaseosas, que posiblemente antes del viernes discutan sus aumentos de salarios para todo el año. Tampoco harán manifestaciones callejeras los telefónicos de FOETRA, que desde hace más de dos meses vienen negociando sin éxito sus paritarias con Telefónica y Telecom y que en varias oportunidades crearon un caos de tránsito en el centro.

    Sí aparece como un problemael gastronómico Luis Barrionuevo, que para hoy promete «escraches» a cuatro hoteles cinco estrellas: el Marriott, Sheraton Retiro, Intercontinental y el Hilton.

  • Objetivo

    El sindicalista, reciente aliado de Moyano, quiere movilizar a unas 2.000 personas frente a cada establecimiento, cortando las calles que rodean a los hoteles. La semana pasada, otros dos «escraches» (al Alvear y al Four Seasons), había sido contenido con unos 300 policías; y para hoy se prometen más efectivos.

    Fuentes de la CGT oficial aseguraron que anoche se comunicaron con el gastronómico que prometió que la protesta de hoy será efectiva, y que luego se aplacará hasta esperar los resultados de las elecciones del domingo.

    Este panorama bastante positivo para el gobierno podría complicarse con un factor sobre el que la administración Kirchner no tiene influencia: la izquierda sindical, que podría ver esta semana la oportunidad inmejorable para mostrarse y, de paso, afectar al kirchnerismo. En esta línea, además de los subtes (ver nota aparte), podría haber manifestaciones y protestas activas en algunas fábricas de alimentos, dependencias estatales, ferrocarriles y algunos tribunales. En este caso la estrategia del gobierno es dilatar las discusiones dentro de Trabajo hasta la semana próxima, para evitar que se disparen las movilizaciones en contra de los incrementos de 16,5% nominal.
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